La escritora y directora Payal Kapadia, galardonada con el Gran Premio en Cannes, indaga en las relaciones entre mujeres a través de un drama lírico que se desenvuelve a un ritmo deliberado.
Lo que al principio parece una sencilla presentación sobre los problemas de estar atrapado en el espacio, se torna excesivamente formal y, al final, se vuelve demasiado disperso para lo fascinante y especulativo de su temática.
La película se hunde en la mediocridad que muchos esperaban de 'Pirates of the Caribbean'. Algunos tal vez encuentren entretenimiento en su ritmo lento, pero la mayoría se dará cuenta de que está repleta de elementos reciclados.
Al final, la obra de Joel Potrykus evoca una mezcla de diversión y melancolía, invitando a reflexionar sobre la fusión de absurdo e inutilidad que caracteriza su película.
Plaza ofrece una interpretación auténtica en su rol, sin embargo, en comparación con su actuación más elaborada en producciones como 'Ingrid Goes West', esta resulta ser algo más simple y directa.
Chan crea momentos clave de coreografía e imágenes impactantes que podrían justificar el precio de la entrada para los amantes de la acción. Sin embargo, el cliché utilizado se disipa sin dejarnos con una sensación de enfado o entusiasmo.
Vagamente inspirada en la novela de Mark Greaney, demuestra que los hermanos Russo no necesitan superpoderes para convertir presupuestos masivos en una plasta.
Una aventura entretenida y familiar que, aunque no aporta grandes novedades, puede motivar a aquellos que recién descubren a los Tunes a explorar su extenso catálogo.
A pesar de la belleza evidente presente en el viaje, la forma en que 'Strange World' mezcla y rechaza tanto la tradición como la modernidad puede generar confusión.