Como película acerca de Jan Žižka y su fascinante e impactante época histórica, resulta menos cautivadora que la cantidad de pestañas de Wikipedia que podrías abrir.
El primer trabajo de Thea Hvistendahl aborda sin tapujos el sufrimiento que conlleva la muerte, así como las marcas dejadas por una resurrección inquietante y enigmática.
'Enys Men' introduce un enfoque científico dentro del género de terror, destacando la experiencia del aislamiento en la naturaleza. Sin embargo, el terror creado por Jenkin se enfoca tanto en la estética visual que pierde la capacidad de cautivarnos realmente.
La obra de Adam Elliot en el mundo de la animación revela un destello de esperanza, aunque se siente como una pausa distante y artificial en su constante lucha.
Demuestra una vez más el dominio de James Gunn sobre el caos cómico. Claramente, los enérgicos Elba y Robbie se lo pasan en grande, pero el verdadero descubrimiento es Melchior.
La melancolía, que se extiende a lo largo de dos horas y media, no se deleita en su irónica crítica. Es un suspiro prolongado, una canción paródica desafinada que se presenta antes de que la humanidad cierre su capítulo.
Aquellos que busquen un terror sombrío y lento, y que estén dispuestos a abstenerse de todo tipo de recelo, quizás quieran verla, pero no conmoverá al resto de los mortales.
El filme intenta ser serio pero no logra ser una película de serie B, mientras que su tono es tan superficial que no consigue provocar miedo ni transmitir un mensaje relevante.
No tiene corazón ni estacas. No es un desastre, ya que hay películas de terror peores que han recaudado más, pero se siente como una versión apagada y sin vida de una historia que ha perdido su esencia.
Entretenida, con algunas buenas interpretaciones y un final maravillosamente intenso. Su estilo polémico será del agrado de quienes buscan una diversión sin complicaciones.
La historia de 'Kim Video' demuestra que no basta con tener la perspectiva adecuada, el momento preciso y un trasfondo interesante para crear una obra de no ficción que realmente satisfaga al espectador.
La escritora y directora Payal Kapadia, galardonada con el Gran Premio en Cannes, indaga en las relaciones entre mujeres a través de un drama lírico que se desenvuelve a un ritmo deliberado.
Lo que al principio parece una sencilla presentación sobre los problemas de estar atrapado en el espacio, se torna excesivamente formal y, al final, se vuelve demasiado disperso para lo fascinante y especulativo de su temática.
La película se hunde en la mediocridad que muchos esperaban de 'Pirates of the Caribbean'. Algunos tal vez encuentren entretenimiento en su ritmo lento, pero la mayoría se dará cuenta de que está repleta de elementos reciclados.