Desafortunadamente, aunque tiene buenos momentos, es en su mayor parte una mediocre 'road movie' que no hace mucho más que cualquier entrega olvidable y del montón de un género ya trillado.
Los westerns frecuentemente adoptan una postura muy seria, y aunque 'Appaloosa' no alcanza el nivel de 'Blazing Saddles', ofrece un toque de humor sutil que permea toda la película.
Tiene muchas similitudes con 'Good Will Hunting'. A pesar de que su desarrollo es algo predecible, Van Sant logra mantener nuestra atención durante sus más de dos horas de duración.
Como suele suceder en las mejores películas enfocadas en los personajes, uno de los mayores placeres es simplemente disfrutar de las interacciones y diálogos que tienen entre sí.
Presenta varios inconvenientes, siendo el más notable su enfoque vago sobre la trama y los nazis. Sin embargo, lo más destacado son los números musicales.
Desde un punto de vista puramente narrativo, son dos horas entretenidas e interesantes. Miyazaki sabe cómo hacer que todo se mueva sin sobrecargar ciertas escenas.
La película sobre la Primera Guerra Mundial, 'All Quiet on the Western Front', hace justicia a su reconocimiento como mejor película. Su narrativa impactante y su representación visceral de los horrores de la guerra la convierten en una obra imprescindible.
La importancia histórica de 'Wings' no debería ser pasada por alto. Aunque no es de los títulos más 'populares' de la era muda, es representativa del estado del cine a finales de los años 20.
Los giros narrativos de la película carecen de sorpresa e interés, y el impacto emocional tanto de la historia como de los personajes es limitado. A pesar de esto, sigue siendo una obra que atrae, aunque se puede considerar prescindible.
Hace lo que todos los documentales de National Geographic hacen: informa y entretiene mientras presenta grabaciones fascinantes. Sin embargo, carece de un enfoque cinematográfico.
Una película ocasionalmente entretenida, pero que se ve afectada por un ritmo deficiente, un guion poco enfocado y unos efectos especiales poco logrados.
Puede que no sea la película más edificante de este año, pero demuestra ser capaz de hacer algo en lo que fallan otras propuestas más artísticas: entretener al espectador durante casi dos horas.