Un revival magnífico y divertido que va más allá de todos los límites de sus fuentes originales, gracias a su ingenioso reparto, un gracioso diseño de producción y deslumbrantes trucos de cámara.
La historia de Guaspari presenta un tono directo y sobrio que resulta efectivo. El guion, escrito por Pamela Gray, demuestra una vez más su habilidad para aportar frescura a lo convencional.
Pitt ofrece una interpretación sincera, aunque en ocasiones parece forzada. La película, que resulta inusualmente débil, se centra exclusivamente en Harrer, dejando de lado cualquier reflexión más profunda.
Superando con brillantez el reto del material y con un despliegue de energía creativa electrizante, Spielberg se ha asegurado de que ni él, ni el Holocausto, se puedan volver a ver de la misma manera jamás.
Una aventura deportiva encantadora y vibrante, acompañada de una banda sonora de reggae y hermosamente interpretada por su atractivo reparto. Es habilidosa, graciosa y cálida.
Comienza con la fuerza y la confianza de una gran película, y termina simplemente siendo buena. No es lo que promete en un inicio, pero es emocionante e impresionante de todos modos.
Una película excepcionalmente ambiciosa, muy problemática y en unos pocos momentos, genuinamente trascendente. La evidente lucha de Scorsese con el material es tan palpable como la historia que se narra en pantalla.
Aunque la interpretación de Jovovich destaca en la película, su carácter resulta vulgar y decepcionante, mostrando habilidades de liderazgo muy cuestionables.
Es tan envolvente como oscuramente admonitoria, gracias a las variadas y efectivas capas de la dirección de Veloz y a la amarga intensidad que Stiller aporta a su papel central.