Rodriguez demuestra su habilidad como director al presentar momentos electrizantes en su película. Sin embargo, incluso el atractivo del mariachi interpretado por Banderas no es suficiente para mantener la atención por sí solo.
Mr. Stallone ha logrado que Rambo trascienda la parodia, presentando a un personaje que mezcla lo ridículo con lo grandioso, lo que contribuye a su atractivo.
Sherman no presenta un universo sólido. Además, la elección de actores deja mucho que desear, ya que su actuación da la impresión de que están ensayando para un anuncio de pasta de dientes.
Se esfuerza mucho para que sus personajes sean más agradables de lo normal. Esto es una pena, porque en la segunda mitad no hay nada que hacer salvo ver a los personajes morir.
Schrader parece carecer del estilo perversamente rapsódico que su temática requiere. Sin embargo, se desempeña con agilidad e inteligencia, mostrando una meticulosa atención a los detalles.
La película se distancia un poco de los clichés típicos del género, sin embargo, mantiene intacta la violencia y el sadismo que son esenciales para el terror más extremo.