Es una adaptación digna. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Vikander, Croft continúa luciendo a medio gas en una época marcada por propuestas como Atómicas, Gorriones rojos y Wonder Womans.
Apabullante debut de Fennell, un alegato retorcido, estimulante y feminista. Una ‘rape and revenge’ atípica, visceral y provocativa, híbrido entre el thriller y la comedia negra, que resulta tan real que aterra.
Una proclama feminista gore, sucia y extrema, tan provocativa como necesaria. La actuación de Lutz es soberbia, convirtiéndose en una de las mejores heroínas de acción que ha ofrecido el séptimo arte. La película es ultraviolenta y deja una huella imborrable.
Es un homenaje ideal al clásico de Lindsay Lohan, presentando una versión musical aguda y muy entretenida. Resulta un auténtico placer para los nostálgicos, gracias a su excelente actualización.
Un guion que logra desprenderse de subtramas innecesarias. Sin embargo, la película acaba cayendo en repetidos altibajos emocionales y en las mismas justificaciones del sufrimiento amoroso.
Una fábula extravagante y ridículamente encantadora. Cuanto menos en serio se toma la producción a sí misma, más placentera se vuelve la experiencia cinematográfica.
Ambiciona ser la próxima 'Los juegos del hambre' con retazos de X-Men, pero su confuso y repetitivo resultado la acerca más a 'Divergente' o 'El corredor del laberinto'.
De la sátira social al horror teen, pasando por la comedia negra, 'Purasangre' trasciende todos los géneros para soterrar filmes similares y erigirse como una magnética rara avis.
Podría ser otra feel good movie más sobre adolescentes incomprendidos, si no fuera porque la dirige Akin. El cineasta vuelve a disfrazar de fingida sencillez y liviandad la compleja historia.
Rehúye casi por completo la visión naïf y edulcorada con la que el cine tiende a simplificar la llamada edad del pavo, gracias a una protagonista exagerada, gruñona, desafiante e insoportablemente teen.
Turbadora carta de amor y dolor, a veces más próxima a los tour de force de 'Agosto', otras al tono feel good movie de 'Pequeña Miss Sunshine'. Y no hay mejor reconciliación posible.
Refleja una sociedad dividida y bipolar, que observamos con fascinación mientras aprende a expresarse y reivindicarse mediante la música punk, el arte contemporáneo y la libertad sexual.
No logra plasmar completamente la añoranza por el pasado perdido, pero logra sumergirnos en la memoria de David y recordarnos que todos nacemos inocentes para luego convertirnos en prisioneros de nuestros recuerdos.