Una proclama feminista gore, sucia y extrema, tan provocativa como necesaria. La actuación de Lutz es soberbia, convirtiéndose en una de las mejores heroínas de acción que ha ofrecido el séptimo arte. La película es ultraviolenta y deja una huella imborrable.
Una fábula extravagante y ridículamente encantadora. Cuanto menos en serio se toma la producción a sí misma, más placentera se vuelve la experiencia cinematográfica.
De la sátira social al horror teen, pasando por la comedia negra, 'Purasangre' trasciende todos los géneros para soterrar filmes similares y erigirse como una magnética rara avis.
Rehúye casi por completo la visión naïf y edulcorada con la que el cine tiende a simplificar la llamada edad del pavo, gracias a una protagonista exagerada, gruñona, desafiante e insoportablemente teen.
No logra plasmar completamente la añoranza por el pasado perdido, pero logra sumergirnos en la memoria de David y recordarnos que todos nacemos inocentes para luego convertirnos en prisioneros de nuestros recuerdos.
Cautiva por su desinhibición y sutil sensualidad, con un reparto entregado a la erótica. Un llamamiento a la incorrección política y a la independencia femenina, tan estruendoso como necesario.
En su nuevo filme, Becker no se enfoca en la guerra. Elige una aproximación sencilla, intimista y casi costumbrista, que sirve como una crítica social efectiva.
Esa habilidad de Edgar-Jones para transmitir emociones sutilmente es perfecta para una narrativa pausada y reflexiva como esta, aunque en ocasiones no resulta suficiente.
Pese a lo predecible de estos elementos del terror, el filme consigue crear tensión y mantenerte en vilo. Pintó demuestra la suficiente maña para seguir asustándote con los trucos de siempre. No es Verónica, pero funciona.
Todo vale en esta sucesión de acontecimientos precipitada y confusa que no da tiempo a digerir. Ni siquiera su acertado reparto, encabezado por Ramírez y Cruz, solventa el caos.
Una ingeniosa revancha contra los lobos financieros, con ecos de Scorsese y Adam McKay. Es una dramedia ágil y amena, respaldada por un elenco estelar que se desempeña a la perfección.
Phillips no abandona el tono irrisorio que siempre nos ofrece, pero lo hace de manera equilibrada, favoreciendo la acción, la cual se siente fresca y llena de un delirante despropósito.
Avanza de forma magistral a partir de la segunda mitad, destacando la gran actuación de su actriz principal, Amaia Aberasturi. La fotografía también es notable. La película presenta una revisión certera y feminista de la caza de brujas.