El documental capta de manera eficaz una reveladora búsqueda de curación. Es un trabajo reflexivo e impactante que se mueve entre el proceso y el producto final de forma relevante y sincera.
La versión cinematográfica de este libro infantil presenta un aire de maravilla, aunque está salpicada de clichés que pueden resultar poco atractivos para los jóvenes espectadores que enfrentan penurias similares a las de Milton Adams.
Hay que aplaudir a Inon Shampanier y a la coguionista Natalie Shampanier por tratar algo tan complejo, aunque la película no sea totalmente satisfactoria
No es innovadora ni especial, pero logra dominar su puesta en escena y desarrollar a sus personajes lo suficiente como para que el viaje se sienta auténtico, a pesar de la falta de sorpresas.
No hay manipulación al estilo Hollywood para presentarnos a héroes y villanos; simplemente se refleja la realidad de que todos podemos hacerlo mejor. Cada actuación es increíblemente honesta.
Ver a Suljic disfrutar con la música de los 90 y la nostalgia que evocan las imágenes granuladas del celuloide, en una relación de aspecto full frame, es gratificante. Sin embargo, Hill subestima el atractivo del resto.
Stante no se limita a mostrar a unos simples jóvenes. Su película retrata las consecuencias psicológicas de los prejuicios que hay tanto hacia las víctimas como hacia los asaltantes.
Por muy eficaces que sean Murphy, quien brilla en su primer papel cinematográfico en cuatro años, o Robertson, no se puede pasar por alto que su actuación está impulsada por fuerzas externas más que por motivaciones internas.
Duelles no desarrolla adecuadamente el tramo final arquetípico donde se revelan todos los secretos. A pesar de ello, se puede apreciar la estética de la película y las actuaciones del elenco.
Salvo un momento culminante y poderosamente catártico para Josh, 'Uproar' no logra enojarse de verdad, aunque no evita explorar la complejidad de lo que significa ser un extraño.