Soderbergh presenta esta producción con su característica elegancia sutil. Su labor ofrece un deleite visual, como es habitual en su obra. Sin embargo, su intención va más allá del simple entretenimiento.
Sufre de la condición en la que cada escena tiene que contener tanta información que cada línea de diálogo se convierte en un vertedero de información. Hay pocas cosas que no pueda encontrarse en un vistazo a la Wikipedia.
El elenco es maravilloso para lo que sea; Goth hace un protagonista carismático, Cudi tiene una arrogancia de estrella de cine, Snow se divierte interpretando a una chica mala, y Ortega tiene un grito increíble.
En una época en la que la frustración generada por el cine comercial ha llevado a muchos a añorar las películas de los años 70, este director destaca por su capacidad para evocar la inmediatez emocional que caracterizaba a lo mejor de esa época.
Es el equivalente de prestigio a una película de Michael Bay: aunque hay acción incesante (o, en este caso, conflicto incesante), no hay tiempo ni oportunidad para crear consecuencias en los personajes
Su guion, denso pero ágil, está repleto de referencias a la historia de este deporte, como también a las diferentes corrientes de protesta y de discurso político que han pasado por el baloncesto profesional desde que fue segregado.
Morris realiza múltiples tareas al mismo tiempo: por un lado, crea un biopic; por otro, investiga la relación entre la realidad y la ficción, y también examina el proceso creativo que las conecta.
Un biodoc bien hecho. La banda sonora es potente, el montaje de Martínez es elegante, y se percibe la energía de Poehler en el ritmo rápido y la sincronización cómica de la película, que se mueve a un buen ritmo
En sus mejores momentos, es como el trabajo de Bourdain: te hace querer saltar de un avión, descubrir un lugar nuevo, una cultura nueva, comer una gran comida y hacer un nuevo amigo.
El ritmo se alarga un poco en la recta final, y las risas se agotan considerablemente. Pero nada de eso importa demasiado. George y Julia brillan y brillan, que es lo que prometen los trailers, y es lo que la película cumple.