Las antologías suelen ser complicadas de evaluar y sugerir. No obstante, en esta colección, incluso los segmentos más débiles resultan agradables, mientras que los destacados son de una calidad excepcional.
Cuenta con secciones muy entretenidas y hasta fascinantes; sin embargo, la dirección de Sapochnick y su equipo carece de un propósito claro, resultando en una obra que remite a otras películas sin ofrecer una identidad propia.
Un verdadero espectáculo de monotonía. No aporta nada relevante. Estas películas están tan marcadas por la visión del director original, que intentar crear una sin su contribución se vuelve una tarea sin propósito.
Seguramente, ya hemos disfrutado de numerosas películas que retratan los altibajos de las familias blancas de clase media alta. Sin embargo, si te apetece ver otra, 'Blackbird' presenta una propuesta interesante.
Una innovadora y redundante reinterpretación de un clásico del terror. La reciente 'Slumber Party Massacre' se aleja de lo que debería ser una película con ese nombre: predecible.
Introduce algunas ideas y personajes interesantes, sin embargo, la historia carece de profundidad y las relaciones entre los personajes son muy superficiales, lo que resulta en una experiencia poco satisfactoria.
Otra delicia repleta de giros que logra recuperar la magia de 'Knives Out' sin caer en la repetición o en la imitación. Es, en verdad, una proeza notable.
En la amplia trayectoria de secuelas que carecen de propósito, 'Don't Breathe' ocupa un lugar destacado. Es un reciclaje tedioso, interminable en su falta de sentido y coherencia.
Este nuevo trabajo revela claramente que la razón por la que Rodríguez no alcanzó el éxito en el cine es que nunca se rodeó de un guionista más talentoso que él.
'Maya' está llena de momentos bien observados que destacan a Løve como una directora excepcional. Es la primera de sus obras que no siento la necesidad de revisar de inmediato.
Un compendio sin alegría y de ritmo glacial de escenas de gente volando con sus máscaras y capas tontas, lanzando rayos, diciendo tópicos y golpeándose entre sí contra los edificios.
Una alegoría política que resulta ser muy pertinente. Sus reflexiones sobre las desigualdades sociales son evidentes, pero cumple bien su propósito, presentando una película que sin lugar a dudas logra ser impactante.