No hay dudas de que Bigelow es una directora sólida y que 'La noche más oscura' es un apasionante thriller de género, la cuestión es cómo la realizadora elige abordar tres variantes del “horror”.
Puede que resulte un tanto empalagosa, pero así y todo funciona como equilibrio y cicatrizante oportuno para tanta lágrima y grito de dolor. (...) se asume desconsoladamente autista y fabuladora y escapista y sin lugar a filtraciones exteriores, con los riesgos (ingenuos) que tal gesto entraña.
Se planta con orgullo como un filme cuidado, un homenaje que está a la altura del mito. Marc Webb contribuye a esto al no dejarse atrapar por las complicaciones del cine indie o mainstream, manteniendo una distancia que le permite imprimir un sello detallista y encantador en medio de tanta sobrecarga industrial.
El filme de Spielberg/Jackson se asemeja a una montaña rusa de ambientaciones e imaginarios que no ofrece respiro, lo que impide deslices o paralelismos argumentales; se presenta como un todo vertiginoso y efímero.
Un filme que resulta bastante amargo y sombrío, lo que dificulta despertar la risa. Además, el híbrido cuento de hadas contemporáneo, combinado con un brumoso imaginario "hispano" de aires western, se ha vuelto un recurso excesivamente repetido en DreamWorks.
El resultado de una estudiada nivelación de fuerzas y de una herencia cinematográfica, política y filosófica cuidadosamente asumida. Sugiere que esto únicamente añade un nuevo nivel al cine decididamente evasivo de Mitre.
El resultado es insatisfactorio; a pesar de contar con alguna que otra escena notable, al final uno se queda sin saber si debe olvidar el filme o intentar justificarlo.
Es una entidad tambaleante, sobrecargada y vanamente ramificada, un deslucido filme que nunca deja crecer la fantasía pura a la que remite fatalmente desde la literalidad, a la vez que acentúa (...) un combo de golpes bajos para hacer llorar de la peor manera.
Lo mejor de 'El futuro perfecto' es que más allá de sus sagaces juegos cinematográficos el telón de fondo permanece inalterable: el filme es sencillo como una maqueta abstracta de delicadeza oriental, una narración migrante que toma su riqueza de la frontera lúdica que habita.
La cotidianidad no es necesariamente sencilla, y eso Celina Murga lo refleja con maestría en 'La tercera orilla', a base de planos medidamente rústicos, cuidados juegos de espejos y acalladas explosiones emocionales.
Historia pequeña y narrativamente convencional, el filme de Stephen Frears seduce así y todo por lo sigiloso de su trama, ajena a los golpes de efecto o al melodramatismo, esperables en una cinta como esta.
Van Sant se ha inclinado en sus producciones recientes hacia temáticas mórbidas y sombrías, pero con resultados poco afortunados. 'No te preocupes, no irá lejos' representa un ajuste interesante en esta tendencia, aunque el enfoque a veces queda atrapado en el chiste del título.
Lejos de ser una película de terror convencional, 'It' destaca por sus intricados detalles y el respeto que muestra hacia sus personajes. La representación del mal resulta impactante cuando se manifiesta, en lugar de cuando permanece oculto.
Las intensas actuaciones hacen que 'Los exiliados románticos' despegue y cautive, logrando su objetivo de recuperar el romanticismo ausente sin tomarlo ni en broma ni en serio.
Adolece de una larga lista de estereotipos y clichés puestos en función de sus intenciones pedagógicas, si bien también es cierto que el filme es noble en algunas escenas y personajes.
El inconveniente radica en un cierto preciosismo indie y en la extensión de la historia en comparación con la película: puede resultar excesivamente "mínima" para sus 80 minutos, que en ocasiones se sienten lentos.