Un policiaco clásico, elaborado y sorprendente en varios momentos. Su fortaleza radica en lo inesperado, aunque adolece de la incapacidad para resistir un análisis detallado de sus elementos al concluir la película.
Aparatoso y algo entretenido, este thriller de robos intenta emular el estilo de Michael Mann, pero finalmente se asemeja más a las obras menos destacadas de Tony Scott.
El inicio y casi toda la primera parte se desarrollan adecuadamente. Sin embargo, en un momento del filme, el guion de Dalton comienza a decaer, resultando tan mediocre como cualquier otro thriller estadounidense promedio.
Los impresionantes efectos especiales realmente respaldan una narrativa que en otro tiempo habría sido difícil de llevar al cine de manera creíble. Se presenta una intrigante historia de ciencia ficción con una sólida base que, lamentablemente, pierde un poco su rumbo al final.
Interesante película de aliento trascendente, que genera inquietud y magnetismo, aunque también transmite una leve morosidad. Su estilo puede no ser atractivo para quienes buscan solo un entretenimiento ligero.
Pese a algunos momentos destacados, el enfoque costumbrista predomina sobre la comedia negra. Se siente que cada escena se prolonga innecesariamente y que ciertos chistes son explicados tras ser contados.
Comedia dramática ligera que, en el fondo, ha preferido ser gastronómica y turística en lugar de existencial y social. Era una opción, y es la suya, pero nunca la más interesante.
Rodada con gran atención al detalle y sofisticación. El guion, que tiene un fuerte componente español y rumano, pierde impulso en su desarrollo en la India, que se presenta como un entorno de calidad superior a lo habitual.
Una complicidad y empatía aplastante se transmiten en esta obra. Aunque no sea considerada una gran película, nos transporta a una dimensión única, solo reconocible en el Hollywood clásico, donde el carisma es el verdadero medio de seducción.
Huele a la legua a intento de aprovechamiento del éxito internacional de 'La casa de papel', salvo la consistencia en materia de producción y la competente puesta en escena; lo demás es olvidable al instante.
Un guion lleno de incongruencias y situaciones arbitrarias. A medida que avanza la película, los giros en la trama y el grupo de atracadores presentan un aspecto poco serio que afecta incluso su potencial comercial.
En su parte final, justo antes de regresar al glamour y a los colores vibrantes, la película se transforma en una obra profundamente coreana, intensa y cargada de un tono personal.
La película no logra destacarse ni en el ámbito artístico ni en el comercial. Aspira a ser de un nivel elevado, pero únicamente los actores aportan algo de calidad. En casi dos horas, solo hay escasos momentos de creatividad que valgan la pena.
La película cuenta con toques modernos en su guion y un elenco encantador. No obstante, sufre al seguir el estándar actual para las escenas de acción, lo que puede restarle valor a la experiencia final.