El enfoque valiente y sincero sobre la intimidad en pareja durante la enfermedad es uno de los aspectos más destacados de una obra que, sin duda, te sitúa en perspectivas poco indulgentes.
La autora argentina demuestra nuevamente su habilidad para retratar dramas psicológicos, integrando conceptos que parecen contradictorios, y dejando una fuerte impresión con un desenlace directo y combativo.
A pesar de ser larga y tener un aire de economía, la película se vuelve llevadera por su vibrante presentación de personajes y sus referencias al cine.
Excelente, Nebbou muestra una notable sensibilidad y complejidad. Su habilidad narrativa es evidente, respaldada por el talento de Juliette Binoche, quien ofrece una interpretación impresionante.
El físico afilado y la intrigante sonrisa del actor Bartosz Bielenia son fundamentales en esta película. Su actuación emocional destaca en una historia donde la culpa, el perdón y el estigma convergen, brindando una representación compleja y ambigua.
Puede ser vista como una singularidad cuando simplemente actúa como debe: sin respuestas, buscando caminos para encontrar soluciones. Ofrece una profunda reflexión desde la ambigüedad moral y se aleja de emitir juicios definitivos.
Como intérprete, Verdone muestra una faceta espontánea y accesible. Sin embargo, su labor como director parece tener un impacto limitado, centrándose mayormente en el ámbito local del cine italiano, dirigido a un público italiano.
Una controvertida y valiente producción polaca que no se guarda nada, brinda respuestas contundentes y finaliza con un plano magistral que resuelve con maestría tanto su desarrollo narrativo como su mensaje moral. Es imposible no admirar la grandeza de esta obra.
El halo de simpatía se mantiene a lo largo de la película, a pesar de que su inicio no es el mejor. Sin embargo, después de unos treinta minutos, la situación mejora notablemente. Sin duda, el blanco es el nuevo negro de Santiago Segura.
Aquí ha habido trabajo, y del bueno. (...) una farsa de elementos paródicos muy bien interpretada (¡Ernesto Alterio!), eficaz en el siempre complicadísimo humor físico
Recuerda sobremanera a 'A propósito de Schmidt', tanto en el ritmo como en la edad y el carácter solitario del protagonista. Es una obra notable, aunque se siente limitada por la falta de claridad en la forma en que se retrata el abandono de unos hijos demasiado ocupados.
El cine de Bay es inconfundible. Una explosión de caos llena de efectos visuales vibrantes. Con tres personajes carismáticos, la película logra cumplir perfectamente con lo que se propone.
Los escritores del nuevo guión muestran mayor sinceridad acerca del desenlace. No obstante, Hyams no logra elevar 'Más allá de la duda' más allá de un thriller convencional que se siente más como una producción televisiva y carece de profundidad.
Esto no es un remake, sino una reinterpretación que incluye varios cambios internos. El tono es menos oscuro, más violento y, de algún modo, más realista. Podría atraer a quienes disfrutan de lo explícito.
Una de las características destacadas de la obra de Jacquot es su inclusión de rumores de la época, como el lesbianismo de María Antonieta. Sin embargo, este elemento no añade significativamente a la emoción contenida en la película.
Han pasado 30 años y la nueva versión es mucho más audaz y directa, reflejando con humor el matonismo entre hermanos, algo que no es sencillo de abordar. A pesar de los cambios, la esencia se mantiene intacta.
Pese a algunos momentos destacados, el enfoque costumbrista predomina sobre la comedia negra. Se siente que cada escena se prolonga innecesariamente y que ciertos chistes son explicados tras ser contados.
Comedia dramática ligera que, en el fondo, ha preferido ser gastronómica y turística en lugar de existencial y social. Era una opción, y es la suya, pero nunca la más interesante.
Rodada con gran atención al detalle y sofisticación. El guion, que tiene un fuerte componente español y rumano, pierde impulso en su desarrollo en la India, que se presenta como un entorno de calidad superior a lo habitual.