Agradable comedia romántica que conecta bien con su audiencia, ofreciendo diálogos que se destacan por su calidad en medio de situaciones que suelen ser previsibles.
Es una entretenida comedia de aventuras con un enfoque paródico. No se dejen llevar por su cartel o tráiler, ya que es una película que vale la pena. Resulta difícil criticarla, pues tiene una esencia genuina.
Simpática, aunque algo torpe y carente de gusto en el tratamiento musical. Ofrece lo que promete. El que busque clase de verdad, que recupere a Cary Grant.
Gincana de lujo. Sus diálogos son muy perspicaces y hay suficientes elementos que explican su éxito en EEUU: excelentes protagonistas, un villano con profundidad y gran carisma (Sean Bean), y un guión dinámico.
El desempeño de Sarandon se destaca por su asombrosa fluidez y naturalidad. La guionista y directora logra captar la atención del espectador a través de una planificación sobria y efectiva.
Donzelli brilla en su exploración de la esperanza de libertad, a diferencia de su representación de la humillación. La película sigue un camino que provoca debate, pero su relato sobre el rechazo y la fuga es notablemente más fuerte y efectivo.
Hay una sobreabundancia de acentos y peluquines que, al combinarse, oscurecen lo que podría haber sido una propuesta interesante en su presentación. Sin embargo, al profundizar en cada rincón, rara vez se enciende esa chispa que uno esperaría.
Full Frontal es una obra que juega con la idea del cine dentro del cine. Aunque se presenta como un experimento metacinematográfico interesante y ambicioso, resulta confusa y agotadora. Al final, se siente más como un encuentro de amigos que como una narrativa sustancial.
Interesante. Cuenta una historia de vidas cruzadas sin mucho de particular que, sin embargo, se convierte en algo distinto gracias a sus tres niveles de representación.
Las situaciones creadas tienen potencial, pero los intentos de comedia física no logran funcionar debido a la dirección y el montaje. Sin embargo, los actores sobresalen a pesar de los retos.
"Preciosa. Todos podríamos ser parte de 'La casa', la novela gráfica de Paco Roca que Álex Montoya ha llevado al cine con calma, sutileza, brío, delicadeza y una profunda verdad en lo cotidiano."
Cuanto más desenfrenada se vuelve, más disfruta la película. No resulta molesta ni conmovedora; se ve de forma sencilla, aunque carente de emoción. Genera un par de sonrisas y tal vez alguna risa más. ¿Es eso suficiente? En absoluto.
La película da la impresión de ser una serie de sketches en lugar de un cuento bien elaborado; constantemente se siente como un cortometraje extendido, carece de fluidez y hay demasiadas repeticiones.
Una comedia peculiar que revitaliza su esencia a medida que la trama se vuelve más estrafalaria. No obstante, en su último tercio, la filmación pierde su originalidad al optar por un romance más convencional y simplista.
Aunque la película puede resultar entretenida, los personajes secundarios carecen de profundidad, al igual que las situaciones y los diálogos. No es que le falte locura, sino que le falta calidad y dinamismo.
Dowse y sus guionistas evitan las soluciones simplistas. A pesar de que la película termina con un par de secuencias innecesarias, deja una sensación de que lo simple puede ser verdaderamente encantador.