Es una secuela destacada que no se limita a repetir la fórmula del éxito anterior, sino que se esfuerza por desarrollar a sus personajes, permitiendo su evolución mientras se mantiene fiel a su esencia.
Funciona a diferentes niveles, sirviendo tanto como entretenimiento cinematográfico como un comentario sobre los riesgos de sobrepasar los límites, la búsqueda del realismo y la inquietante urgencia de la conectividad.
No logra funcionar ni como reinicio ni como adaptación de la película original. Lejos de ofrecer ningún momento de terror, la cinta falla en múltiples aspectos.
Los codirectores se esfuerzan en crear una obra que carece de emoción y autenticidad. El reducido espacio en el que colocan a sus personajes parece reflejar su propia limitación creativa.
'Mi papá se llama Lola' es un filme interesante, bien ejecutado y presentado con habilidad. Sin embargo, la relación entre padre e hijo no se permite explorar a fondo sus complejidades.
La trama de 'Zoom' se vuelve cada vez más absurda, lo que la convierte en un intento fallido. Sin embargo, logra destacarse como una propuesta con algo de frescura.
Una película amena. El director Luis Eduardo Reyes opta por una comedia de tipo situacional. Aunque busca evitar los estereotipos, finalmente produce una obra que sigue una fórmula predecible.
La película presenta una comedia romántica que busca entretener sin complicaciones. Es ideal para quienes desean disfrutar de una historia ligera y amena.
Quienes esperen mucha acción saldrán decepcionados, ya que la película opta por un enfoque más sutil. No obstante, se siente que falta algo, aunque no se trata de acción.