Aunque no destaca por su entretenimiento, brinda actuaciones excepcionales y una fotografía cautivadora, además de evitar cualquier elemento melodramático.
'Devil' presenta una mezcla de conceptos religiosos con una narrativa que podría considerarse floja. Sin embargo, la fotografía dinámica, brindada por Tak Fujimoto, le da un toque distintivo a esta propuesta que logra entretener.
La carrera de Miss Gellar ha tenido altibajos, pero gracias a ella evitamos el regreso de Tara Reid al cine. Es cierto que habrá películas de terror más impactantes este año, pero ninguna que tenga esa sensación de decadencia.
Dolorosamente vaga. La película no logra superar a sus antecesoras y resalta lo anticuados que se han vuelto los personajes cómicos de McCarthy. Una actriz con su talento merece un proyecto superior.
Transformando los clichés del género en una dura reflexión sobre la lucha de clases y la represión de la compasión, Um Tae-hwa convierte la bondad humana en la principal víctima del caos social.
Retuerce las emociones humanas hasta convertirlas en pretzels de perversión. Sus imágenes, hermosamente capturadas por Jo Yeong-jik, cautivan a pesar de tener un personaje principal desagradable.
Russell Owen logra generar una atmósfera notable utilizando escasos recursos. Su dirección se caracteriza por un tono gótico que inquieta y mantiene a la audiencia en tensión.
El guion es tan engañoso que, casi como Carl, nos sentimos perdidos. Lo mejor es dejar de lado cualquier intento de desentrañarlo y simplemente disfrutar de los planos inquietantes de Blaubach.
El filme aborda la dignidad en el trabajo con una mezcla de dulzura y ternura. La perspectiva que se ofrece, donde el trabajo ennoblece inherentemente, se mantiene firme y clara a lo largo de la narración.
Sus efectos especiales son magníficos, aunque no destacan de manera notable. Sin embargo, los actores están realmente involucrados y el guion consigue ofrecer momentos de reflexión sin detrimento del entretenimiento.