Una historia de fantasmas que no da miedo y que se convierte en algo confuso. ¿Puede una película de terror estar 'demasiado encantada'? Parece que sí.
Una película que cae en el exacto punto ciego entre 'mediocre' y 'rotundamente mala'. Cada vez que está a punto de encontrar su camino, enseguida lo vuelve a perder.
Un estudio estupendamente interpretado de la nostalgia racializada y la insatisfacción femenina en el Nueva York de los años 20, sazonado con inteligencia mordaz y compasión.
Probablemente contenga suficiente estilo visual para sostener una narrativa que se deja ver sin problemas, aunque carezca de innovación. Además, recurre a todas las trampas de una adaptación excesivamente reverencial.
¿Es posible sentir alegría por la existencia de una película, apreciar ciertos aspectos, emocionarse por un próximo estreno masivo y reconocer su potencial para ganar numerosos premios, y aun así no encontrarla placentera?
Dragan Bjelogrlić esboza de forma convincente la complicada historia real del primer trasplante humano de médula ósea en un thriller de época muy bien montado
Hecha de cristal y lágrimas reprimidas, filmada a través de ventanas, espejos y puertas entreabiertas, 'Carol' narra una historia de amor que comienza de manera sutil, se intensifica gradualmente como un torrente y, al final, estalla en la orilla de tu corazón.
Un psicodrama de época salvajemente audaz y maravillosamente retorcido. Un retrato de la perversidad inmaculadamente elaborado y que devora los géneros.
Un visionado enriquecedor y entretenido. Pero con el potencial que tiene para hacer algo más, de explorar, de ir más allá da la impresión de ser demasiado tímida, con demasiada charla, excesivamente conceptual.