'The Untamed' es un atrevido salto al vacío para cualquier cineasta. Su peculiaridad y provocación la convierten en una obra única que desafía las convenciones tradicionales.
Un combate plenamente competente, amablemente interpretado y muy poco memorable, con los clichés de esta abotargada categoría. Sus golpes funcionan, pero nunca 'baila'.
Una fábula siniestra y satisfactoria. Aunque la atmósfera es potente, el guion no se adentra del todo en el territorio realmente inquietante que se vislumbra más allá de los bordes de su densa alegoría.
Una película dulce 'Long ma jing shen' da la sensación de que Chan, con su legado intacto e intachable, no se retira, sino que cruza con elegancia el umbral de un nuevo capítulo.
Este experimento interesante, casero de manera desafiante y poco convencional quizá sea en blanco y negro, pero sus revelaciones se presentan en sutiles tonos grises.
Una exploración poco habitual y dolorosamente compasiva de las clases de locura que provienen de la soledad intensa y de la intensa soledad que proviene de ser visto como un loco.
Una película independiente sólida y sombría, con actuaciones destacadas. Su desarrollo intrincado presenta momentos audaces y cautivadores. Es una obra sincera, inteligente y honesta.
Una película absolutamente encantadora, llena de pequeños sabios consejos y silenciosos consuelos donde podríamos esperar encontrar provocaciones, su único engaño es que es mucho más rica de lo que parece a primera vista.
Debería ser un lío terrible, pero resulta fascinante para quienes permiten que sus corrientes meditativas los guíen. Es un mosaico de estados de ánimo, misterios, magia y melancolía.
Si te encuentras en un estado mental romántico, 'Racer and the Jailbird' satisface tan completamente en ese sentido que compensa con creces las deficiencias de la película.
En unos parámetros muy pequeños, 'Learning to Drive' puede ser considerada por encima de la media. En unos parámetros mayores, sigue siendo un proyecto muy poco destacable.
Tal vez la mayor hazaña del director aquí es que, a pesar de los cinco actores diferentes y todas las tonterías de fondo, hace que el querido y temperamental loco sea la presencia más consistente en medio de todos los demás.