El horror, la fantasía y el erotismo se combinan en un retrato social que incomoda y provoca una profunda reflexión. Sin duda, esta obra no es del agrado de todos.
Cumple y con creces, retomando no sólo parte de aquello que le hizo tan apreciado -lo entrañable de los personajes, la vitalidad de la trama e incluso el nombre que aquí cobra otro interesante sentido-, sino reinterpretándolo y enriqueciéndolo.
Sin la invaluable presencia de Stallone, 'Creed II', al igual que su predecesora, sería solo una película más sobre boxeo, repleta de convencionalismos y apenas destacando en el promedio del cine de entretenimiento.
El enfoque resulta intrigante y la reflexión se mantiene en primer plano. La producción es meticulosa, ofreciendo secuencias con gran organicidad, visiones desoladoras y atmósferas intensas que resaltan el viaje perturbador del protagonista.
La serie de referencias hace que, a pesar de su simplicidad y falta de originalidad, se presente como una refrescante muestra de la mejor comedia contemporánea del país del Sol Naciente.
Sabemos que la verosimilitud no es algo que se le pueda exigir a este tipo de producciones, pero es muy congruente con su propuesta y su desarrollo, lo cual resulta más que suficiente para soportar el cúmulo de fuegos artificiales con los que llenan la pantalla.
Como vehículo de entretenimiento, se queda atrapada en sus propios recursos y, al compararla con sus predecesoras, no alcanza su nivel. Sin embargo, seguramente resultará atractiva y, al final, será satisfactoria para los fanáticos incondicionales de la saga.
Solo se salva de la quema gracias a la carismática presencia de los dos actores protagonistas, cuyo quehacer no es precisamente sobresaliente, pero suficientemente honesto y preciso.
Es prescindible, pero se puede ver si no hay nada mejor que hacer, y seguro dejará satisfechos a los fans de las patadas y los puñetazos en la pantalla grande.
Sin llegar a funcionar del todo, 'Compadres' es una película que no pasa de ser solo una curiosidad en cartelera, con uno que otro buen apunte al humor negro y los excesos, y que solo por momentos entretiene.
Una divertida muestra de girl power medieval. Hay además un grado de humor y desenfado que, de forma muy conveniente, nos recuerdan que el asunto no debe tomarse demasiado en serio.
Esta película, que buscaba presentar un Robin Hood para las nuevas generaciones y aspiraba a convertirse en una franquicia, no logra cumplir su objetivo y resulta apenas entretenida.
Es una lástima que en algunas escenas caiga en una explicación excesiva, impidiendo un mayor desarrollo en su profundidad. A pesar de esto, es una propuesta de género que logra cumplir con sus objetivos de entretenimiento.