Esta nueva superproducción no sólo supera la prueba y cumple con las expectativas. Esto se debe, entre otras cosas, al excelente trabajo del director Scott Derrickson, quien demuestra nuevamente su gran habilidad para equilibrar géneros y temáticas diversas.
Una de las adaptaciones de videojuegos más exitosas hasta la fecha; respeta la esencia de un producto cuyo principal objetivo es el entretenimiento, aunque no se apega completamente a la tendencia de los productos de "comida rápida".
Una de esas producciones que se puede disfrutar si lo único que se busca son efectos especiales hasta el hartazgo, y si se es muy, pero muy poco exigente en cuanto a la trama, misma que no falla por su falta de profundidad (...) sino por su inconsistencia en el sentido más básico.
Abrams repite la fórmula y funciona. Una superproducción efectiva que pertenece a la actual corriente de cine de referencia, en donde los realizadores no sólo no niegan aquello que marcó su infancia, sino que son capaces de reinterpretarlo para el público nuevo.
Logra su objetivo: equilibrar el drama y el humor que la caracteriza. Estamos ante una superproducción que está a la altura de su predecesora, lo cual no es poca cosa, pero que se queda solo en eso y en una especie de transición.
Es oficial, hemos perdido a los Wachowsky, que parecieran empeñados en hacernos olvidar los niveles que alcanzaron con 'Matrix'. 'El Destino de Jupiter', recomendable solo para corazones tan cursis, como poco exigentes.
Es una versión de las 'Tortugas Ninja Mutantes Adolescentes', sumamente pop, más cercana a lo que han sido las series animadas. Con el humor ligero como principal ingrediente.
El guión, aunque presenta cierta inconsistencia, permite al director desplegar su especialidad en el desarrollo de secuencias trepidantes, explosivas y cargadas de tensión, incorporando algunos toques de humor y evitando regodeos innecesarios.
Cumple con todas las reglas que suele dictar una secuela de Hollywood, mucho más de todo lo que le funcionó antes. De esta forma es la historia la que resulta un tanto sacrificada.
El guión abarca temas bastante convencionales, pero logra integrarlos adecuadamente en el contexto de una película veraniega que no busca grandes pretensiones.
Más allá del valor del discurso, que ya está implícito en su fuente original, lo que sorprende es la profunda sensibilidad de su producción, que respalda con creces los impresionantes alardes visuales que lo envuelven.
La propuesta visual es nuevamente cautivadora y se mantiene fiel a la fuente original. Esta vez, la historia presenta una estructura más sólida. No obstante, el resultado final es un producto que carece de entretenimiento.
Aunque se atreve poco en su producción y se queda corta respecto a películas similares como Bombshell (2019), es lo suficientemente sólida para transmitir la fuerza de las implicaciones del tema y convertirse en una obra que requiere revisión.
Es un drama social en el marco de una pieza de género con planteamientos profundos. Acertadamente evita ser explícita, pero resulta lo suficientemente incómoda como para no restar valor a los hechos reales.