Un estilizado y retorcido cóctel de aire pop que aunque no es para todos las sensibilidades, dejará satisfechos a los fans y resulta ideal para aquellos que quieran acercarse por primera vez al anime.
Se trata de un pasaje delirante, con criaturas insólitas, que detonan el lado más absurdo de la violencia urbana, para explorar la naturaleza de la misma.
Aunque no explora ni profundiza más allá de lo que representa la anécdota en sí, tampoco resulta cursi o empalagosa, y funciona a la perfección como vehículo de entretenimiento.
Es entretenida e inteligente y de transitar ligero, amen de que luce un colorido y estilizado diseño, y el detallado trabajo en la animación cumple y con creces.
Un vehículo de entretenimiento que no llega a provocar la carcajada o a ser sumamente conmovedor, pero tiene encanto y siempre mantiene al espectador con una sonrisa en el rostro.
Obra de gran sensibilidad y precisión fílmica, que resulta tan entretenida como inteligente y conmovedora. La grandeza de una historia pequeña se revela cuando se cuenta sin falsas pretensiones.
Es entretenida, simpática y a veces enternecedora, pero posee un alma endeble consumida por el mainstream, que le deja por debajo de aquella película de Disney que conquistó a todo el mundo en 1992.
Es de ese tipo de producciones que dan la sensación de que podrían haber sido mucho más profundas, complejas e interesantes, pero sólo funciona en su sentido más básico, el del entretenimiento.
Es una especie de versión resumida de aquel portento realizado en 1959, con cierta reflexión dentro del discurso, pero que no va más allá de lo obvio, resulta entretenida y nada más.
La grandilocuencia a la que aspira se queda corta, el discurso carece de profundidad y por momentos se siente algo artificiosa, amén de que la subtrama dedicada a la cuestión romántica le empuja a la frivolidad.
Una biopic como muchas otras, que a pesar de que los fans la disfrutarán, al mismo tiempo la considerarán algo ordinaria e insatisfactoria. Por otro lado, el público general seguramente quedará satisfecho.
Lo que más se lamenta de esta película no es lo que representa como remake-secuela de la maravillosa 'Dumbo', pues a pesar de todo, resulta entretenida y hasta cierto punto decorosa; sino el hecho de confirmar que [Burton] (...) hace tiempo perdió el rumbo.