La película está repleta de clichés, lo cual no es del todo erróneo. No obstante, es importante reconocer que numerosas comedias destacadas de la época de la Gran Depresión, así como las que vinieron después, emplean recursos narrativos similares.
Un coctél ligeramente amargo de mal comportamiento, observaciones irónicas y comentarios sobre lo difícil que puede ser la vida moderna, sobre todo para personales que sienten merecer algo mejor.
Quinn, con su encantadora y detestable personalidad, brilla en su actuación, al igual que Hinds, quien ha elevado con su talento cada proyecto en el que ha estado involucrado.