Es una película divertida, en todos los sentidos del término. Como parodia de los excesos y el narcisismo de Hollywood, a menudo hace reír a carcajadas.
Los espectadores pasarán gran parte de su tiempo de visionado, cuando no riendo, preguntándose de dónde surgió, como una caja de sorpresas demente. Porque es una de las cosas más originales de la televisión.
La serie es etiquetada como un "éxito de culto", lo que indica que su estilo no es universal. Sin embargo, es esa misma singularidad la que la hace divertida, y es natural que algunas personas no conecten con su humor.
McKenzie brilla en su papel, siendo el foco principal de la película. El director Taylor se asegura de resaltar su actuación, impregnando la narrativa con un estilo característico de la época.
La obra abarca múltiples géneros populares, como las historias de médicos, las películas sobre desastres y el drama familiar. Sin embargo, logra romper algunas de las convenciones habituales en cada uno de ellos.
Un interesante y cautivador documental que se centra en la vida de cuatro médicos excepcionales. Aunque pueda parecer un enfoque médico, en realidad revela el lado artístico que poseen estos profesionales.
El señor Von Einsiedel sostiene firmemente que sus personajes principales encarnan el heroísmo auténtico. Al finalizar, los espectadores también compartirán esa misma convicción.
Blanchett, Cohen y la siempre impresionante Manville ofrecen actuaciones excepcionales, destacándose momentos que impactan por su sinceridad y auténtica emoción.