Su sujeto aparece como un héroe intrépido y como un pirata ruin; como un visionario innovador y como un charlatán sin escrúpulos. Es mérito de los creadores que ambos DeLoreans se presenten con tanta potencia.
'Man of the Year' es un híbrido curioso. Aunque su historia y desarrollo presentan altibajos, logra captar la atención del espectador con su propuesta original y su enfoque inesperado. A pesar de ser inconsistente en varios momentos, la película ofrece momentos interesantes que la convierten en una experiencia digna de ver.
Es bastante ridícula, pero no se puede descartar. ¿Por qué? Porque es lo bastante crítica con la sociedad, aunque sea difusa y sabelotodo, como para insinuar que hay inteligencia detrás del sensacionalismo.
La segunda temporada presenta una calidad cinematográfica notable, destacándose entre otras series de espionaje. Su guion, excelente y versátil, navega con destreza entre diversos géneros, logrando quizás la creación de uno propio en el camino.
Es una película divertida, en todos los sentidos del término. Como parodia de los excesos y el narcisismo de Hollywood, a menudo hace reír a carcajadas.
Los espectadores pasarán gran parte de su tiempo de visionado, cuando no riendo, preguntándose de dónde surgió, como una caja de sorpresas demente. Porque es una de las cosas más originales de la televisión.
Invita al espectador a sonreír, a refunfuñar e incluso a desconectar. Dale tiempo y hallarás recompensa. Te darás cuenta de que estabas viendo un cuento de hadas.
La serie es etiquetada como un "éxito de culto", lo que indica que su estilo no es universal. Sin embargo, es esa misma singularidad la que la hace divertida, y es natural que algunas personas no conecten con su humor.