Una de las razones por las cuales las películas 'Bridgerton' siguen siendo tan atractivas es su irreverencia, la aceptación de su locura y el énfasis en los trajes en vez de en la trama, lo que las hace sumamente disfrutables.
La vida personal de los personajes puede resultar emocionalmente moribunda. Pero las secuencias de acción son apasionantemente violentas e inteligentes.
Peter Jackson consigue que 'The Beatles: Get Back' sea tan atractiva como cautivadora. Es alegre, a veces tediosa, pero eufórica y fabulosa; parece un documental que se hizo ayer, en lugar de hace más de cinco décadas.
Pocas revelaciones y una gran dosis de arrogancia. Sin sorpresas impactantes, lo verdaderamente cautivador de esta minuciosa obra es el juego teatral que se desarrolla tras su fachada.
Es un hermoso viaje por el tercer continente más extenso y, en términos ambientales, el más variado del planeta. Si un lugar pudiera postularse para presidente, este espectáculo sería el representante perfecto de esa candidatura.
Tiene algunos momentos estimulantes, pero se ven empañados por las concesiones a una música convencional, unos diálogos demasiado teatrales y una cámara lenta inadvertidamente cómica.
El interés del público por el Texas Hold 'em y sus diferentes versiones probablemente impulsará la taquilla, aunque aquellos con un criterio más estricto podrían decidir no asistir.
Seis episodios sin relleno, donde un héroe atormentado se enfrenta a un país en crisis. En esta nueva adaptación de la famosa saga literaria de Ian Rankin, el foco se centra en el detective escocés John Rebus y el caos que lo rodea.