Una propuesta de secta versus familia que resulta competente, aunque no memorable. Apenas se explora el drama psicológico que podría hacer que la trama sea realmente interesante.
Un documental muy entretenido repleto de personajes absurdos y momentos que te hacen pensar 'te lo merecías'. No es necesario ser aficionado al béisbol para disfrutarlo.
El documental de Sacha Jenkins nos invita a reflexionar más sobre el impacto de Armstrong en la música y en la historia de Estados Unidos. Es encantador, provocativo y, lamentablemente, se siente demasiado breve.
Por suerte, es más que un resumen de grandes éxitos y, con casi tres horas de duración, realmente lo necesita. Además de la musicología básica, presenta un genuino compromiso con un personaje complejo.
Capta el espíritu del personaje sin caer en la mera adoración del héroe. Es una película bien elaborada que no solo se beneficia del acceso a los archivos privados del músico, sino que también contribuye a rescatar sus contenidos.
Una visión repleta de matices sobre una obra que inspira juicios apresurados. Brilla tanto por el lado de su polémico héroe como por incitar al espectador a ver más allá de la superficie de su discurso sexual.
Obra bienintencionada desde el comienzo, se va haciendo cada vez más interesante a medida que transcurren los minutos; no obstante, su estilo es bastante laxo y no pretende hacer daño a nadie.
A los que busquen una introducción a esta figura tan amada como odiada, les resultará útil e interesante, aunque presenta ciertos problemas estructurales que dificultan su comprensión en algunas partes.
Hace un buen trabajo mostrando cómo el dolor de la infancia influyó en la trayectoria errática de su carrera y cómo los cambios de punto de vista político le prepararon para crear su material más valioso.
Aunque ofrece un amplio retrato sobre la extravagante figura de su protagonista, no está a la altura de los acontecimientos, y la mezcla de escenas reales con otras de ficción no le ayuda demasiado.