Muchos espectadores sentirán que el título refleja su experiencia al concluir la película. Las respuestas a las intrigas, cuando finalmente llegan, resultan insatisfactorias.
Un encantador y sorprendentemente humilde himno a la obsesión por la cultura pop. Kyle Mooney brilla como protagonista, mostrando una ingenuidad que evita caer en la caricatura.
Una película policíaca satisfactoria que generará su impacto a través del coche de Mike y, eventualmente, de un clímax clásico: un tiroteo en una chatarrería.
Una historia filosófica de ciencia ficción cuyas actuaciones compensan algunas debilidades. A pesar de su evidente interés filosófico y emocional en la naturaleza de la memoria, es más satisfactoria como película de misterio.
Nada imaginativa y sensorialmente monótona. La monotonía del ritmo que impone Mathieu a la acción hace que, en muchas ocasiones, pierda nuestro interés.
Una comedia dramática que aborda el duelo y la superación, siendo más comprometida de lo que ha mostrado la televisión en el pasado. Martin logra hacernos unir al viaje sin dificultades.
Una seductora indagación en la mutabilidad de la identidad. Más provocadora que satisfactoria, tal como debe ser, la película posee un sólido atractivo de cine de autor.
La película evoca, en ocasiones, el estilo vintage de Woody Allen; en otras, se presenta como una comedia screwball centrada en nuevos matrimonios, además de ofrecer una energía renovada propia de Greta Gerwig. Sin duda, cautivará a los seguidores de la actriz.