Incluso los fans que han apoyado a Smith durante dos décadas no tolerarán este estreno, que ofrece ingredientes tan inexplicables como los de 'Tusk' sin [sus] atractivas rarezas.
A pesar de lo familiar de su argumento, 'El camino de vuelta' resulta encantadora, poniendo afortunadamente poco énfasis en las necesidades románticas de Duncan, y permitiendo que brote el melodrama familiar y que éste se resuelva sin una solución facilona.
El impresionante debut de Patrick Carbone se enfrenta a la mortalidad como lo hacen sus jóvenes protagonistas, de forma oblicua y con emociones confusas encarnadas de manera convincente por los jóvenes actores Ryan Jones y Nathan Varnson.
Cada actor interpeta muy bien su papel, y tienen la química suficiente como para animar las trampas habituales que este viaje por carretera tiene reservadas para ellos.
Actuaciones sobresalientes. La trama es intrigante y cada personaje, al compartir su historia, logra transmitir una autenticidad que capta la atención del espectador.
Los espectadores podrán perdonar la torpeza de la dirección, la artificialidad de la trama o los diálogos obvios. Pero hacer que los niños se identifiquen con una niña que se mete en jaulas de leones es un error cinematográfico.
Una historia de amor mayormente efectiva. Incluso los cinéfilos experimentados tendrán dificultades para predecir si la separación terminará en felicidad o tragedia. De cualquier manera, es probable que haya lágrimas.
Una historia de ciencia ficción entretenida, aunque carece de desarrollo. No explora a fondo las posibilidades físicas o temáticas que su concepto ofrece.
Un entretenimiento ligero que no ofenderá a nadie. Fowler logra que la historia avance con eficacia, y la simpatía natural de Marsden evita que la simplicidad narrativa resulte tediosa.