Bellamente animada y todo lo fiel y pasional que puede ser un producto comercial para hacer caja: pero no se acerca a la experiencia de jugar realmente a los videojuegos.
Bastante vulgar y fácil de olvidar. Es poco más que una herramienta de distracción mediocre, aunque la interpretación comprometida de Jim Carrey casi logra rescatarla.
'Swan Song' es un retrato conmovedor de una vida plenamente disfrutada. Udo Kier, en su rol de septuagenario prolífico, ofrece una actuación realmente reveladora.
Una delicadeza cinematográfica brillante, extraña y, en ocasiones, grotesca, con influencias del terror. Es evidente que se trata de una película de Peter Strickland.
Es inusual observar a personas jóvenes representadas de manera tan auténtica y sencilla. Como un retrato conmovedor de la experiencia universitaria para aquellos que se sienten solos y fuera de lugar, se convierte en un placer dulce y divertido.
El alcance de este espectáculo vanguardista a veces supera sus posibilidades, pero es un asombroso viaje a través de la terrible, muy mala y nada buena semana de un hombre.
Peleas demenciales, animación brillante y una mirada fresca a una vieja historia: Scott Pilgrim nació para ser un héroe del anime. Menuda subida de nivel.