Los creadores parecen haber buscado en Google lo básico de la historia y, a partir de ahí, la transformaron en una trama sin sentido centrada en huérfanos, plagada de clichés sentimentales característicos de Hollywood.
Es lo suficientemente modesta para renunciar al subtexto de cine de autor y buscar sustos convencionales. Aunque es lo suficientemente ambiciosa para conseguir darle fuerza a la fórmula.
[Crítica 3ª temporada]: es curioso cómo esta serie encuentra la manera de equilibrar la comedia negra con un palpable sentido de la pérdida. ¿La mayor sorpresa? Lo entretenida que será esta estúpida franquicia en 2023.
Se apoya en su innegable calidez, en la sólida interpretación central de Ward y en el puñado de detalles de la historia que evitan que se convierta en una película de manual.
Es una buena producción cinematográfica y hay mucho material para reflexionar. Vale la pena verla y cuestionarnos dónde convergen y divergen la política y el alma humana.