¿Recuerdan la famosa expresión que se utiliza para describir las películas de acción que no entretienen? Es similar a observar a alguien que se dedica a jugar un videojuego sin emoción.
Nada tiene sentido. La mayoría de las personas no eligen estas películas por su lógica narrativa, así que comentarios como este son tan útiles como criticar al agua por empaparlo todo.
Los personajes y la trama no alcanzan a destacar como deberían, careciendo de carisma y dinamismo. Aunque hay momentos entretenidos, la película nunca logra ser tan divertida o intrigante como se esperaba.
Falla más de lo que acierta en cuanto a la comedia. Así que de acuerdo con la energía de la película, voy a recomendar que se la salten y se pregunten si la original es mejor.
Merece la pena verla, tanto para los fans como para los que no lo son: los primeros satisfarán su curiosidad por la adaptación, y los segundos se sentirán inspirados para seguir la brillante obra de Moore.
La animación es regular, aunque no llega a ser mala. Sin embargo, intentar alargar la fórmula humorística de la serie a 90 minutos resulta ser un verdadero desafío.