Los personajes carecen de profundidad y se pierden en una historia que recuerda a las obras de M. Night Shyamalan, retorciéndose hasta alcanzar un punto de saturación.
Estoy indeciso. Pero este debut de temporada de 'Mulligan' establece un conflicto continuado lo suficientemente convincente como para que, con un poco de suerte, la serie se adentre en un territorio más fresco.
La serie evita caer en la cursilería, algo que muchos podrían suponer. Sin embargo, no comienza de la mejor manera, ya que se siente bastante promedio.
Un ejercicio cómico mal calculado. Quiere hacernos cosquillas, pero no entiende que meternos el dedo en el ojo constantemente no consigue el resultado deseado.
La serie presenta un estilo visual atractivo y construye una protagonista que es a la vez humana y vampira, lo cual resulta ser una idea interesante. Es una serie aceptable, aunque no alcanza el nivel de 'Buffy'.
Es una serie única, sin duda obra de una mente creativa y excéntrica. En un panorama saturado de convencionalismos, esta propuesta aclamada merece ser respaldada.
Puede que los recuerdos perduren en este mundo de cuerpos clonados y cerebros reprogramados, pero la cinta no presenta elementos que realmente se queden en la memoria.
Aquellos que no soportan a los grandes personajes efusivos deberían buscar su 'travel porn' en otro lugar. Sin embargo, no hay nada más agradable que disfrutar del tiempo con el entrañable y simpático Momoa.