Es una película 'simpática'. Para algunos de vosotros 'simpática' será perfectamente aceptable. Para otros, entre los que me incluyo, es algo poco inspirador. Vosotros sabéis cómo sois; juzgad de acuerdo a ello.
A veces se fomenta en exceso la necesidad de trascender la política y ofrecer una narrativa profunda, cuando lo ideal sería permitir que la condición humana se desarrolle de manera más auténtica y natural. Sin embargo, eso no significa que debamos dejar de verla.
El público menos exigente podría encontrar algo de entretenimiento en 'Elf Me' por un tiempo, sin embargo, su similitud con otras películas superiores dificulta una recomendación sincera.
A veces resulta bastante divertida, pero no logra superar los problemas referenciales. A menos que te encuentres extremadamente aburrido, no la recomendaría.
A pesar de sus alusiones a un público más maduro, dudo que esta nueva versión de 'iCarly' esté logrando más que provocar nostalgia entre sus seguidores de siempre.