Es convincente y sólida con un trasfondo filosófico reflexivo y un perspicaz estudio de personajes. Una dirección bien llevada a cabo y una buena interpretación central de Juan Minujín.
Dura tres horas y media, pero no hay un sólo momento desperdiciado. Cualquiera que enseñe, o haya enseñado alguna vez, encontrará algo con lo que deleitarse en esta historia seria, pero discretamente festiva.
Mark Rylance brilla en esta pesada adaptación. Sin embargo, le falta la resonancia metafórica, la poesía de momentos selectos y la profundidad política que caracteriza a la obra de Coetzee.
Aunque el análisis político de la película está, sin duda, bien enfocado, la narrativa avanza con cierta torpeza, lo que limita su impacto. El reparto, por su parte, ofrece un desempeño ágil y contundente. Hay numerosos elementos que resultan gratificantes.
Una comedia doméstica –en realidad, anti-comedia romántica– con interpretaciones animadas y un mensaje feminista claro. Agradará a la gente de mediana edad.
Es una comedia refrescante, enérgica y muy compacta (71 minutos), y la más divertida de la directora cuya seriedad conceptual ha resultado habitualmente abrumadora.
Una obra sumamente inteligente y bien interpretada que, a pesar de su enfoque cerebral, resulta emocionalmente rica. Binoche se muestra en su versión más relajada, evitando ser graciosa de manera constante.
Los admiradores de la incansable audacia de Jude la aplaudirán, al menos en un principio, pero probablemente se quedará como un extraño caso aparte en su impredecible carrera.
Chabrol transmite un estilo distintivo y una sofisticación psicológica, aunque escasean las sorpresas. Quienes lo aprecian probablemente percibirán que su enfoque es demasiado conservador.
Aunque sea un drama más convencional que su predecesora, sigue siendo demasiado individual e intransigente. Es difícil pensar que va a lograr abrirse hueco entre el público en general.
Un glamuroso escaparate para Gong Li. Sin embargo, más allá de algunos juegos cómplices con su estatus de estrella y momentos brillantemente evocadores de Mata Hari, la película no logra destacar sus fortalezas.
La descarnada belleza de la película y su riqueza cultural deberían convertir a 'Anselm' en un importante éxito tanto en las salas de cine como en Internet. Posiblemente el filme más personal del director desde hace tiempo.