El primer largometraje de George Lucas es una parábola distópica de ciencia-ficción que ha sido digitalmente mejorada y ampliada en cinco minutos. Lo fascinante es lo artística que resulta en comparación con sus obras posteriores.
'Intolerance' presentó conceptos sobre la edición asociativa que son fundamentales para el cine. Su técnica de montaje y uso de la acción para crear tensión han establecido un clímax que sigue siendo inigualable.
El resultado es desigual, pero cautivador. Personalmente, me inclino hacia la propuesta poética de Abbas Kiarostami, aunque la visión de David Lynch también es intrigante.
Rivette ajusta hábilmente el enfoque del filme, llevándonos en ciertos momentos a adentrarnos en su desarrollo y, en otros, transformando la obra en un reflejo del estado emocional de Marianne.
Es una parábola convencional pero efectiva sobre el honor entre ladrones. Aunque no alcance la profundidad ideológica de los impresionantes noirs que Dassin realizó para Hollywood, indudablemente se considera una de las más influyentes.
Al final, se siente como una entrega más de 'Dirty Harry'. El inconveniente es que el protagonista resulta monótono, ya que no hay un esfuerzo por dar carácter a los antagonistas, lo cual solía hacer de él un personaje cautivador y complejo.
Un thriller de acción ruidoso y a menudo estúpido en el que el director Thomas Carter tiene a cada psicópata chillón y a cada rehén histérico comportándose de forma idéntica.
Un thriller policíaco de primera categoría dirigido por Jules Dassin en 1948, en un período destacado de su carrera, antes de ser incluido en la lista negra. La película se filmó de manera memorable en diversas localizaciones de Nueva York.