Es una parábola convencional pero efectiva sobre el honor entre ladrones. Aunque no alcance la profundidad ideológica de los impresionantes noirs que Dassin realizó para Hollywood, indudablemente se considera una de las más influyentes.
Al final, se siente como una entrega más de 'Dirty Harry'. El inconveniente es que el protagonista resulta monótono, ya que no hay un esfuerzo por dar carácter a los antagonistas, lo cual solía hacer de él un personaje cautivador y complejo.
Un thriller de acción ruidoso y a menudo estúpido en el que el director Thomas Carter tiene a cada psicópata chillón y a cada rehén histérico comportándose de forma idéntica.
Un thriller policíaco de primera categoría dirigido por Jules Dassin en 1948, en un período destacado de su carrera, antes de ser incluido en la lista negra. La película se filmó de manera memorable en diversas localizaciones de Nueva York.
No está mal para ser un anuncio de juguetes, y los escenarios de ciencia ficción, aunque familiares, son más impresionantes que los gadgets y los monstruos.
Es lamentable que el extenso guion dependa de efectos que remiten a 'Alien', sin embargo, como ejercicio de estilo, logra transmitir inquietantes sensaciones.
No es tan dinámica en su dirección ni tan mordaz en su concepto como 'Risky Business', que aborda un tema similar. Sin embargo, se puede afirmar que es igualmente sensual y casi tan entretenida.
Históricamente fascinante. El reparto es sólido y las escenas de entrenamiento y lucha están bien documentadas. Un filme muy entretenido e interesante.
Obra maestra. 'L'Atalante' es uno de los mayores logros de la historia del cine. La sensualidad de la obra de Vigo posee un aura y una potencia especiales.
No es la obra maestra que se esperaba, pero la dirección de Nichols destaca por su refinamiento y hay frases y detalles que resultan increíblemente divertidos.
Es indudablemente una de las obras maestras de Stanley Kubrick. Su concepción y ejecución son impecables. Definitivamente, no deberías dejar pasar la oportunidad de verla.