Natalie Portman brilla en este turbulento thriller sobrenatural. Gracias a la deslumbrante puesta en escena y la belleza de su diseño visual, hay suficiente magia para destacarse.
Paul Rudd brilla en su interpretación del enigmático Moe Berg. La película, centrada en una trama robusta y con escaso drama, logra mantener el interés gracias a su narrativa bien construida.
Que esta adaptación tenga mucho estilo no es de extrañar, así es de encantadora y divertida. Se consolida como la mejor película de acción real (no musical) de Tim Burton de los últimos 20 años.
Una película peculiar y frustrante. No logra convencer como comedia, tampoco se establece correctamente como drama, y se desvía de la estructura habitual de un biopic. Sin embargo, 'Rules Don't Apply' resulta, de algún modo, extrañamente cautivadora.
Es lógico que el biopic sobre el músico paródico Weird Al sea a su vez una parodia. Y aún mejor: Daniel Radcliffe tiene vía libre para sacar a relucir su excentricidad en el papel principal.
Un regreso desgarrador a 1967. La película es realmente extraordinaria. Will Poulter brilla con su actuación, mientras que Anthony Mackie cautiva con su presencia en pantalla. La narrativa está lejos de ser una simple historia del pasado, logra conectar con el presente de manera impactante.
Jason Clarke impresiona con su actuación. La dinámica de la película se centra en la interacción entre el protagonista y la audiencia, manteniendo un constante tira y afloja que atrapa al espectador.
La historia de Deep Throat carece de clímax. Peor aún es que ya existe una obra maestra que aborda el mismo tema desde una perspectiva diferente: 'All The President’s Men' de Alan J. Pakula.
Cheadle transmite credibilidad y la ambientación de la época es impresionante. Sin embargo, me cuestiono si realmente tiene una historia sustancial que narrar.
Es el último recordatorio de que cuando un médico desconocido te propone colaborar en un experimento en una casa remota, la respuesta debería ser siempre: 'No, gracias'.