Una película de fórmula, pero fascinante. Contestando a la pregunta: '¿dónde está mi Roy Cohn?' la respuesta es: desafortunadamente, en la Casa Blanca.
Un apasionante e ingenioso drama de bajo presupuesto con buenas interpretaciones. El papel de Lizzie le queda como anillo al dedo a una Sevigny que derrocha talento.
Una fascinante actuación de la ganadora de un Oscar no es suficiente para salvar una obra de tono extraño sobre la verdadera historia de una mujer que se enfrentó a la religión.
Una historia inepta y llena de clichés, montada de una manera almibarada y cutre. Hay que decir que, incluso con su rancio guion, Saldana tiene de vez en cuando una presencia imponente.
El resultado es fascinante. Tanto para los estudiantes de interpretación, ya que tenemos una nueva percepción del trabajo de Brando, como para aquellos que busquen cotilleos.
Una forma inteligente de hacer una comedia tonta. Aubrey Plaza brilla como una holgazán malhablada en esta comedia que tiene destellos verdaderamente hilarantes.
'Equity' nos ofrece una mirada única y fascinante al corazón de la moderna Wall Street. Las actuaciones son de primer nivel y logran captar la atención del espectador.
Todos los que desvelen el final merecen arder en el fuego eterno. Puede que sea demasiado lenta y detallada para ser el próximo gran éxito del género, pero su enfoque sobre los temas de la trama la eleva a algo cercano a la grandeza.
Aunque su argumento es poco convincente, la acción es convencional, la trama carece de sorpresas, los diálogos resultan absurdos y su posición política es cuestionable, disfruté viéndola.
Tan ruidosa y tonta como 'Suicide Squad'. Es una absoluta ruina. Un desastre como este no creo que dé a Netflix la aceptación de la industria del cine que ansía.
La trama es estúpida y la parte final decae, pero esta comedia de colegas está elevada por la gloriosa idiotez del dúo cómico formado por Dwayne Johson y Kevin Hart.