Una secuela divertida pero trivial. Está repleta de gags y referencias a la cultura popular, aunque su nueva trama no resulta completamente convincente.
'Despicable Me 3' ofrece más de lo mismo. Estos dibujos, que son bastante inteligentes y de ritmo vertiginoso, brindan a los fans exactamente lo que desean. Actualmente, se conoce la fórmula a la perfección.
La película reparte gags constantemente; algunos son realmente buenos, mientras que otros se vuelven tediosos. La trama es un tanto exagerada, con diálogos y situaciones que no cesan. Además, la animación puede ser recargada y, en ocasiones, llega a resultar bastante estridente.
La narración es fluida y a menudo muy divertida. Astier y Clichy logran que el material sea tanto entretenido como significativo, además de ofrecer una serie de imágenes pulidas y simplificadas que no saturan la pantalla.
Una ingeniosa película de animación que ofrece otro ejemplo de cómo, cuando se trata de dibujos animados, los franceses lo hacen de manera diferente, y a veces un poco mejor.
Esta satisfactoria nueva versión presenta un Spidey más oscuro, un romance más intenso y una buena dosis de humor irónico. Los protagonistas logran fusionar un cautivador primer amor con el tono más sombrío de la película.
Impresionante en su manera de coger un incidente aislado y mostrar cómo puede dañar tanto a las víctimas como a los autores. Yamada sobresale a la hora de reflejar el mundo interior de los dos protagonistas.
Esta tragicomedia adolescente y socarrona presenta una buena actuación de la recién llegada Helene Bergsholm, y a pesar de sus valores de producción de bajo presupuesto, tiene su corazón –y su mano– en el lugar adecuado.
El equivalente cinematográfico de una novela gráfica oscura y mórbidamente hilarante. Un fresco e inteligente debut como director para la estrella de 'The Squid and the Whale', Owen Kline.
Un estudio de la identidad moderna magistralmente elaborado, aunque ligeramente débil. El inconveniente radica en que ni Coffineau ni Hosseini ofrecen una interpretación cautivadora.
Todos, menos los vegetarianos, se regalarán la vista con 'Crudo', una fábula inteligentemente escrita, impresionantemente realizada e increíblemente gore.
Rudi Rosenberg logra aportar un toque renovador al concepto con 'The New Kid (Le Nouveau)', una película que no solo exalta a los empollones sobre los deportistas, sino que también refleja lo entretenido que puede ser estar en el peldaño más bajo de la jerarquía social.
La película presenta momentos innegablemente poderosos, sin embargo, no logra convertirse en una narrativa sólida, debido a una dirección que carece de un sentido auténtico de visión.