Aunque la estructura narrativa puede caer en las trampas de los cortometrajes de debut, funciona como una contundente historia con moraleja y un gran escaparate para McInerny en su primer papel en un largometraje.
Eisenberg no logra dar en el clavo, limitando a sus personajes a una conclusión dulce que resulta frustrante y poco creíble. A pesar de un guion débil, Wolfhard y Moore brindan actuaciones memorables.
El guion presenta únicamente temas repetidos acerca de las dificultades del sufrimiento. La narrativa resulta cansada y carece de un desarrollo adecuado.
Hay una tensión palpable en esta historia de investigación paranormal, pero en lugar de ofrecer el típico terror, el poder del film reside en que no se centra en la caza de fantasmas sino en los personajes.
Puede que sea una de las películas más universales que jamás se hayan hecho. Ofreciendo ligereza y consuelo ante la idea de la mortalidad, Johnson ha iluminado el dulce abrazo de la muerte.
Batra demuestra sensibilidad y un ojo paciente para los ritmos sutiles de la conexión humana. Es difícil no sentir afecto por su humilde enfoque cinematográfico.
Se centra principalmente en aquellos que dedican su vida a conseguir esta pieza única y el documental hace justicia de forma adorable a sus historias. Maravillosa y encantadora.
Esta historia se desarrolla de forma suave, asegurando que las risas nunca sean demasiado arriesgadas y que los momentos emocionales no resulten abrumadores. Todos los planos están iluminados de manera agradable.
Una ópera cómica, descarada y ampulosa que se presenta de una manera tan poco refinada que actúa como una clara refutación del drama de prestigio al que normalmente se asocian estas odas nostálgicas.
Puede que no alcance las alturas de 'Martha Marcy May Marlene', pero es una gran oportunidad de admirar la manera en la que la total maestría de Durkin en la composición y la perspectiva conducen a la escena final.
'Magic Mike's Last Dance' tiene una gran dosis de humor, corazón y abdominales esculpidos, pero ojalá el colofón de la trilogía fuera algo más que solo superficial.
Puede que al final a muchos les parezca algo estúpida, pero a medida que desmonta algunas ideas sobre la masculinidad, Scheinert crea una comedia criminal muy entretenida construida sobre la auténtica idiotez.