Aubrey Plaza eleva el thriller simplista 'Emily the Criminal', que a pesar de mantener un ritmo entretenido, carece de la audacia necesaria para dejar un impacto duradero.
Un brillante y sutil thriller de espionaje que se desarrolla principalmente en comedores y oficinas, donde se producen intercambios verbales rápidos y mordaces, todo ello bajo la pluma de David Koepp.
Wyatt aporta elementos interesantes, pero la trama se desvanece en los mensajes encubiertos que intenta comunicar, lo que provoca que pierda el enfoque debido a su peculiar manera de narrar.
Los recuerdos de esta experiencia parecen insignificantes en el presente, y la película imprime huellas que probablemente solo se revelen con el paso del tiempo, cuando la juventud se convierta en una etapa lejana.
Liderado por André Holland, cuya actuación es impactante y cargada de emoción, el elenco potencia un guion que posee buenas intenciones, aunque carece de la complejidad que caracteriza a la obra original.