Una oración y una carrera se funden en un prólogo que parece anunciar una película más enfática y permeable a las intoxicaciones de un cierto efectismo televisivo. Desconfía astutamente de las fórmulas.
Se inscribe dentro de la fastidiosa moda que juega al maridaje de gastronomía y romance para servir en la platea insistentes menús de sentimentalismo banal y lugares comunes.
Terreno donde deseo, espiritualidad e inoportunidad conspiran para convertirnos en entes indescifrables y donde nace la materia prima que nutre esta rara joya.
Poesía caída del espacio. Se revela culminación de un arriesgado proceso de exploración estética que armoniza espacios mágicos y presencias irrepetibles.
'Agosto' logra que todas sus piezas aparentemente menores brillen alrededor de Meryl Streep y Julia Roberts. La obra respira exceso, pero Wells y el excepcional reparto permiten al espectador encontrar momentos de alivio en el tenso ambiente creado por Letts.
Hay mucho del mejor Barroso en esta pequeña joya. Eduard Fernández está soberbio, pero su fulgor no eclipsa a nadie, ya que el elenco femenino se lo pone tremendamente difícil en cada tenso duelo verbal.
Giamatti logra uno de los trabajos más completos de su carrera. 'El mundo según Barney' destaca por su fuerza y densidad, ofreciendo un espectáculo inusual.
Producto popular, pero planteado a lo grande, mostrando con orgullo su calidad en producción y reparto. Sin embargo, en ocasiones, sufre de deslices de tipo carpetovetónico.
Pocas comedias recientes contienen tanto vitriolo como esta, pero lo más inusual es que su humor negro se manifiesta en un discurso que beneficia la calma espiritual de todo espectador.
No hay un punto de partida chocante que se rebaje, sino la inesperada osadía de llegar hasta las últimas consecuencias, tanto en su humor esquinado y heterodoxo como en su base sentimental, profundamente humana y conmovedora.