Es una ficción distópica que refleja las pesadillas de la revolución industrial. La película presenta un microcosmos opresivo de manera algo ingenua y esquemática.
Galán es consciente de que está manejando un contenido delicado, optando por un enfoque didáctico. Su estructura cronológica y una perspectiva neutra, que balancea entre la nostalgia y la militancia, pueden ser elementos que generen puntos de vista divididos.
Una crónica fascinante donde intervienen la brujería, el narcisismo y la megalomanía de una industria en estado de exaltación descontrolada. Un documental mejorable, pero con un relato francamente irresistible.
Este documental presenta un enfoque molesto y condescendiente, y, aunque busca ser entretenido, resulta decepcionante que Walker, a pesar de la asombrosa edad de los protagonistas, no muestre el más mínimo interés en explorar sus vidas.
Avanza con una impersonalidad desconcertante. La habilidad de Mark Strong y la inquietante vulnerabilidad de Taissa Farmiga inyectan el alma que le falta a esta obra, que opta por reiterar en lugar de soñar.
Una obra destacada que impacta profundamente en la esencia de nuestro tiempo. Al igual que toda gran comedia, presenta un sabor dulce pero con un matiz amargo.
No es una película que atraiga a todos, pero el estilo de Seidl parece haber descubierto un rayo de luz, aunque no se trate de esperanza, en medio de las profundidades más oscuras.
Poderosa y enigmática, a veces agresiva. Su estilo visual denota un verdadero virtuoso. Incluso aquellos que no aprecien esta película, nunca podrán olvidarla.
No se debe considerar con gran seriedad el engaño de subversión creado de manera astuta por esta película de estreno, que oculta su crítica profunda bajo una fachada de humor nihilista.
Aunque no se considera una obra maestra, su estilo y la elegancia de su conclusión se entrelazan para ofrecer una alternativa excéntrica al melodrama, que en el ámbito del realismo estricto ha perdido el hilo de lo intenso.
Un viaje visceral hacia la sordidez, donde Oberli dirige 'La granja' con una cámara inquieta y casi hipnótica, explorando una moralidad difusa y dejando atrás cualquier asidero o certeza.
'El somni' presenta numerosas imágenes impactantes, y la obra de Farnarier no solo destaca por su claro mensaje elegíaco, sino que también logra capturar la poderosa, vitalista y profundamente humana personalidad de Joan Pipa.
Tras ver la película, queda una sensación constante de déjà vu, como si estuviera reiterando algo que parece haber sido creado intencionadamente para no marcar ninguna diferencia.
Diálogos excepcionales que ofrecen valiosas lecciones sobre el análisis del cine, destacando la importancia de que las palabras dejen espacio para la imaginación del espectador.