Es como si una película de bajo presupuesto de los años ochenta, firmada por Walter Hill o John McTiernan, hubiera sido retomada de una forma poco inspirada.
La película se queda en el ámbito de sus clichés. Aunque Cutrina dirige con moderación, carece de estilismo. 'Alpha' no presenta mayor seriedad que un grupo de adultos que intentan parecer rudos al salir del gimnasio.
En ningún momento logra desprenderse de su imagen de telefilme exagerado. Se entrelazan lugares comunes de manera inquietante y presenta caracterizaciones que resultan caricaturescas.
Pararse a pensar lo que habría hecho Lubitsch con los papeles que cada irrupción del ministro levanta por los aires sólo acrecienta la decepción. Y la subtrama de los inmigrantes (...) es pura ortopedia narrativa.
Andò, en ocasiones, da un toque de Sorrentino a su visión, pero consigue crear una película sólida. Aunque su estilo barroco puede ser evidente a momentos, eso no resta valor a su potente mensaje ético.
La actuación de Samuel L. Jackson da vida a las intensas palabras de Baldwin, mientras que el asombroso trabajo de montaje de Alexandra Strauss elimina cualquier separación temporal entre el pasado y el presente.
Lo que inicialmente parecía una fórmula exitosa termina revelando su desgaste o un enfoque algo confuso. Surge la pregunta sobre si el director y coguionista, Alonso, realmente tiene una idea clara del tema que desea abordar.
Rohrwacher dirige y captura la esencia del humanismo de Pasolini y la mirada cariñosa de Olmi, quienes todavía perduran, todo gracias al talento excepcional de esta gran cineasta.
Adaptación de Hollywood que cumple su función de entretenimiento, superando a 'El código Da Vinci', aunque carece de la locura desenfrenada que caracterizaba al libro original.
Un buen material de partida para una comedia blanca que se malogra. Resulta desalentador que a un actor como Karra Elejalde no se le pida (o no se le deje) construir un personaje.
Zanasi destaca la tradición de una comedia popular humanista con un toque de sofisticación. La calidad del conjunto y la esencia del espectáculo se apoyan en la habilidad de la actriz principal, quien es fundamental para el desarrollo de la obra.
Red State presenta una mezcla de aspectos positivos y carencias. Sería ideal que toda esa energía se hubiera transformado en una película más sólida y cautivadora, en lugar de resultar desorganizada.