Una hora y media llena de sutilezas. El deleite radica en los detalles de ese constante juego de variaciones sobre el narcisismo, la soledad, el amor y la pérdida que caracterizan la obra del cineasta.
La plenitud de un cineasta. Rotunda prueba de madurez, crecimiento y afirmación de una mirada. melodrama en sordina, resuelto con un modélico empleo de elipsis y subtextos.
Ambiciosa y espectacular, la película se destaca por su excelente ejecución técnica. Se convierte en un enorme monumento a la pornografía sentimental y desafía la capacidad de control emocional del espectador.
En 'Cuerpo' se destaca una directora excepcional, quien con valentía logra plasmar la complejidad de sus personajes y ofrece una solución notable a un dilema que parecía imposible de resolver.
La película no solo se destaca por su cinematografía excepcional, sino también por su narración efectiva, aunque el inicio puede resultar algo confuso debido a la falta de claridad en las actuaciones.
Es una obra que trasciende al ser una experiencia cinematográfica compleja, presentándose como múltiples narrativas en una sola, reflejando vigor y un profundo sentido de legado.
Cavayé inicia su primera comedia con un estilo agresivo y caricaturesco, evocando la esencia de una historieta satírica francesa, donde la efectividad del chiste prima sobre la búsqueda de la veracidad.
Las características distintivas de la nueva ola rumana se utilizan en esta obra para representar una pesadilla de desintegración familiar. 'Pororoca' refleja la delicada naturaleza de la subjetividad cuando la ausencia comienza a afectar todos los aspectos de la vida.
Virtuoso uso de la elipsis, eficaces estrategias de desorientación y una desusada confianza en la inteligencia del público. Un trabajo realmente ejemplar.
La complejidad y el poder desestabilizador de la película radican en sus dos personajes femeninos y en su capacidad para identificar los focos de opresión.
Una madre, dos hijas y una nieta que también busca su libertad forman el núcleo de esta delicada y conmovedora película, que elige observar y descubrir en lugar de dramatizar o falsear.
No revoluciona el género, pero tras su aspecto de ejercicio meramente correcto se ocultan interesantes turbulencias y una atrevida meditación sobre las corrientes ocultas de los últimos días de la víctima.
La estructura del discurso destaca por su brillantez, ya que guía de manera efectiva hacia una reflexión sobre nuestra acumulación depredadora y desafía las creencias establecidas sobre la mortal economía del crecimiento.
Aprovecha de manera efectiva su limitado presupuesto, mostrando un estilo distintivo. Sin embargo, una mayor concisión y menos complacencia en el monólogo emocional habrían beneficiado a la obra. Aun así, el uso de paradojas genera una tensión narrativa que el director maneja hábilmente.