Siéndole fiel al espíritu del relato original, este 'Candyman' marca la ruta a seguir para el terror fílmico, infatigable a la hora de provocar espanto en el espectador.
Scorsese, con la sabiduría que lo caracteriza como un maestro, demuestra un impresionante dominio de la narrativa visual que se enfoca en el silencio absoluto.
Ni siquiera posee originalidad en su visualidad; recurre a efectos especiales similares con el mismo estilo para generar atmósferas artificiales. La trama carece de alma, sustancia y emoción; un espectáculo visual de 160 millones de dólares que resulta excesivo.
Las actuaciones son excepcionales y logran que la película se mantenga interesante. Se exploran las decisiones morales en medio de la desesperación social y la ética humana. 'Ambulancia' se posiciona como uno de los mejores films de acción en años.
Braff, con un enfoque ingenioso, se dedica a ofrecer observaciones mordaces que proporcionan una perspectiva irónica sobre el reciente cambio de gobierno en Estados Unidos. La obra es tanto divertida como conmovedora.
La falta de inspiración e inteligencia, junto con la pérdida de su enfoque dramático sobre la vida fácil, evidencian que el verdadero truco de esta película es pretender ser encantadora.
La película emplea un enfoque tradicional del humor de pastelazo, lleno de estereotipos de clase. Se presenta como una colección de clichés que resaltan la simpleza cómica del productor Derbez y sus colaboradores.
No está mal, pero quienes recuerden bien las clásicas producciones iniciales, considerarán a éste un filme de tercera. Muy secundario para una franquicia, la verdad, agotada.
La esencia del género permite que esta película se desplace hacia lo extremo. Sin embargo, solo aquellos que son verdaderos aficionados podrán disfrutarla en su totalidad.
Es una reflexión invaluable sobre cómo tratar temas complejos, evitando lo melodramático o las exageraciones típicas del cine policial. La narrativa revela la vulnerabilidad de la víctima, destacando la falta de apoyo en su entorno. Sin duda, una película mexicana destacada.
Coppola muestra que al variar el enfoque, se puede ofrecer una nueva visión de un libro y su adaptación anterior, resultando en una obra innovadora. Es una lección magistral en reinterpretación cinematográfica y un gran logro.
Oldroyd mezcla de forma explosiva sensaciones, secretos y violencia, sin necesidad de recurrir a trucos ni a efectos llamativos. Comprende que lo más impactante se encuentra en las miradas y en la crudeza de las palabras. Este filme es sin duda una revelación.
Transmite una agradable sensación olvidada en estos tiempos de pandemia: la alegría de una juguetona comedia romántica que nunca pierde de vista que el entretenimiento está en los sentimientos, no en efectos especiales.
Simpática loa al teatro clásico y a la creatividad desatada hecha con enorme calidad visual. (...) es eso que ahora se llama “dramedia” —mitad comedia, mitad drama— hecha con toque magistral.