Brave promete mucho, comienza con fuerza y sostiene un ritmo elevado, hasta que la narrativa se desinfla a medida que los clichés empiezan a afectar un guion limitado y poco innovador.
Charlas atroces, insólitas, apenas trabajadas y sin una sola vuelta de tuerca en su desarrollo. El resto es también plano e hierba pisada. Solo se diferencia por la puesta en escena. Grave tropiezo de Pixar.
A pesar de la calidad en la realización y la complejidad del trabajo, la película apenas logra transmitir emociones. Si no son capaces de involucrarse profundamente, es mejor que no la vean. La experiencia puede resultar muy desalentadora.
Habría sido más que interesante obviar determinadas escenas que mueven al jolgorio general y que lastran una película que, de per se, tampoco tiene muchas más vueltas
El problema de Mitre radica en que no está claro si busca la provocación, la justicia divina o incluso un refugio para su protagonista. Sin embargo, no logra ninguno de esos objetivos, ya que el guión no logra explicarlo adecuadamente. La película resulta poco convincente.
El camino paralelo entre el amor y el éxito del grupo lo ha llenado de belleza y ternura. John Carney lo lleva con mimo, frescura y un gancho que te arrastra hacia la tierra de la felicidad hasta que llega el final.
Un trabajo serio y documentado, lleno de convicción pero también pleno de hermosura en la naturalidad que Assayas logra captar a través de la búsqueda del ser en sí mismo.
'Super 8' ofrece una variedad de elementos, muchos de los cuales son cautivadores. Abrams logra introducir momentos de melodía que resultan agradables y, lo más importante, no interrumpen el ritmo de la narración, que en ocasiones resulta fascinante.
Todo se complica con naturalidad, con un realismo que suena a eso; a verdadero. Una pena que esa agilidad que demuestran no la hayan empleado en algo que merezca la pena.
La escabrosa huella de los hermanos Farrelly crea producciones confusas. Todo termina siendo absurdo e ineficaz. Justo en el intento de alcanzar la cima humorística, la película se vuelve desagradable.
La película abusa de chistes simplones y groseros, recurre en exceso a estereotipos y presenta una trama demasiado simple. El final resulta insatisfactorio, y ni siquiera la intención de entretener logra rescatarla de su baja calidad.
Un trabajo complejo, con cierto tinte intelectual, difícil y arriesgado, admirable en su intención y desarrollo, pero con claves poéticas que pueden atragantarse al receptor.