'Aquaman 2: El reino perdido' representa un regreso notable a Atlantis, intensificando la sensación de asombro y la autoconsciencia presentes en la primera entrega.
Está destinada a ser un clásico de la ciencia ficción moderna. Con un sólido desarrollo de historia y personajes, y haciendo gala de efectos visuales sin precedentes, de nueva cuenta revoluciona la experiencia cinematográfica.
En 'Sing 2' todo es más grande. El equipo de producción detrás de la película ofrece al público un entretenimiento que destaca por su madurez, tanto visual como narrativa.
Logra una magnífica hazaña: entregar un relato épico y lleno de acción sin sacrificar el desarrollo de sus personajes. Además, revisa el pasado volteando hacia el futuro y sin perder el optimismo.
Es una película cuya genialidad recae en que abraza la idea de que es posible transformarnos sin perder nuestra esencia. Da gusto saber que Pixar no ha perdido la suya.
Es prueba de que los musicales todavía viven y, si se hacen con dedicación técnica, y sin perder de vista el trasfondo social de lo que se cuenta, vibran y resuenan con una fuerza que marcará generaciones enteras.
'Rápidos y furiosos 10' es un intento medianamente funcional para poner todo de regreso en el carril correcto. La mayor parte es un reciclaje descarado.
Cumple como despedida a una de las caras más reconocibles del cine. Le rinde tributo a lo que fue mientras marcha a pasos agigantados a terrenos inexplorados.
A medio camino entre el comentario social y el homenaje al reggae, 'Bob Marley: La leyenda' es una película biográfica que cuenta con buenas intenciones, aunque no profundiza lo suficiente en la vida del icónico artista.
Tan trágica como estimulante, 'Garra de hierro' no es una feel-good movie, pero no está exenta de momentos que se convierten en genuinos rayos de esperanza.
Una obra cuyo mejor ingrediente es su destreza para balancear la dulzura con un estudio exquisitamente armado sobre los detalles que nos mantienen aferrados a nuestras raíces y seres queridos.