La película explora de manera profunda el amor familiar, el compromiso que se desarrolla lentamente y, también, la muerte, temas que resuenan con gran intensidad.
Una extraordinaria mezcla de reflexión personal e inspiración artesanal, una desgarradora aventura infantil que aporta lirismo a la difícil situación de los inmigrantes.
Un paso más en la aclaración de la que puede ser la carrera más prometedora en el cine americano: el de un cineasta urbano, en sintonía de tiempo y lugar con la economía actual, que mira al trono vacante de Sidney Lumet.
'Dallas Buyers Club' se adapta perfectamente a nuestro momento 'Breaking Bad', ofreciendo un héroe complicado cuyo código personal tiene una intrigante coherencia.
Se recrea en la nostalgia de los años 90, aunque no logra alcanzar la magnitud de su propia relevancia. Las bromas internas sobre los Vengadores no son suficientes para elevar la película.
Bendecido con una historia improbable pero cierta que funciona irónicamente en muchos niveles, este inteligente documental verbaliza más elementos sobre el complejo carácter americano que todo un estante de películas de ficción.
Al final, el prometedor reboot del año pasado se desvanece al convertirse en un titubeante desfile de personajes que regresan, dejando mucho que desear.
Se deleita con sus propios recursos metanarrativos, aunque solo logra infundir miedo en algunas ocasiones. Además, no logra construir sus secuencias con la misma solidez que lo hizo Craven.
'Blue Caprice' es probablemente lo que el cine post-11S debería haber sido: desesperado por explicaciones, incipiente y envuelto en una soledad silenciosa. Aunque lo podemos soportar mejor una década más tarde, todavía no estamos curados.
Sigue siendo tan inteligente y provocativa como siempre. Aunque fue aclamada por sus logros técnicos, '2001' se recuerda más como un gran y oscuro acertijo.
A pesar de todo su lavado de cara #MeToo, la película no logra su objetivo. Los personajes, construidos como símbolos, están demasiado ocupados con sus misiones de espías, pero aún les falta desarrollo y profundidad.
Parece el tipo de película que hace unos años habría sido idónea para Streep o Weaver, de aspecto sucio a vez que lujoso, repleta de momentos que ofrecen monólogos devastadores.
'The Big Sick' se presenta como una comedia romántica convencional, pero cuando inesperadamente se convierte en una historia más profunda y conmovedora, es imposible no emocionarse.