La creación más entrañable de la película, que refleja los instintos de Selick, es su personaje principal. Los niños más maduros y una buena parte de los padres podrán identificarse con él.
Una aventura sobre la madurez presentada de manera sarcástica, donde actuaciones de talentos como Holly Hunter y Octavia Spencer se sienten subutilizadas.
Un documental bien pensado que equilibra lo lúdico con un lado oscuro. 'Fire of Love' logra un toque final de existencialismo que lo hace perdurar en el tiempo.
Una advertencia: si tu película de terror tiene lugar en una producción teatral universitaria y, a pesar de todo, las actuaciones no son lo más destacado, es claro que algo ha salido muy mal.
A los más fanáticos no les va a encantar necesariamente. Es una película hecha con cariño, pero también con la sabiduría de que los visionarios a veces pueden ser imbéciles.
Al Gore resulta ser un personaje fascinante, superando el interés de la película en la que aparece. La trama gira en torno a su compromiso con la reducción de emisiones de carbono, pero carece de una estructura dramática envolvente.
Woo continúa demostrando su visión única, aunque en esta ocasión no logra conmovernos de manera significativa. Su talento sugiere que puede ofrecer obras más impresionantes y emocionantes.
Eisenberg se presenta como un destacado cineasta, mostrando una sensibilidad y audacia que pueden catapultar su carrera. Nunca antes lo habíamos visto tan expuesto como intérprete, lo que añade una nueva dimensión a su actuación.
Martin Scorsese va más allá de su trayectoria con una narrativa que explora la crisis de la Cristiandad. Es una obra que se vuelve crucial en un periodo donde la soberbia debe dar paso a la reflexión personal.
Te va a encantar la película en sus momentos más silenciosos, pero lamentablemente, cae en lo cursi. Incluso con un elenco talentoso, algunas escenas se sienten como clichés típicos del cine indie.
A través de su trabajo con material autobiográfico, Sebastián Silva logra crear una obra excepcional al retratar al rey del hielo y a la diosa de la tierra, mostrando cómo ambos se encuentran neuróticamente distanciados de sus brillantes entornos.