Un estrepitoso fracaso comercial, que desde entonces ha sido reconocido como una película emblemática de los 60, clarividente en su visión del autoengaño americano.
La narrativa aborda los dilemas éticos y las complejidades características de Melville, mientras que las escenas nocturnas de Manhattan se presentan de manera deslumbrante, mostrando la perspectiva surrealista de un forastero en la ciudad.
El encanto se ha desvanecido. Los amantes del cine apreciarán las referencias incluidas, pero si realmente eres un cinéfilo, ¿qué razón tendrías para perder el tiempo con esta película?
Al compararlo con otro director, Kim evoca a Catherine Breillat, conocida por 'Fat Girl'. Ambos comparten un notable talento cinematográfico que resalta y dignifica una perspectiva juvenil sobre las relaciones entre hombres y mujeres.
Algunos opinan que la trama entera, así como la inclusión de Mr. Brainwash, es un sofisticado truco creado por Banksy para burlarse de la comercialización del arte. Si esto es cierto, resulta verdaderamente ingenioso.
Shane Acker ha llevado su corto, que fue nominado al Oscar, a un formato de largometraje. Aunque cuenta con impresionantes efectos visuales, la narrativa resulta monótona y poco interesante.
La historia no logra consolidarse por completo, pero gracias a Ustinov y Robert Morley, Dassin logra ofrecer un entretenimiento ligero de gran calidad.