Una historia interesante, pero que se siente excesivamente prolongada y compleja. Falta la precisión que caracterizan a los dramas más convencionales. Al final, no logra ser la gran serie que podría haber sido.
Un retrato de la duplicidad que tiene mucho de ironía ácida. Habría sido fácil hacer una sátira grosera, pero esto es algo diferente, más humanista y contenido, filmado con seguridad y sin excesos.
Burns infunde al proceso la tensión de un thriller paranoico de los 70, pero sin pasarse nunca de efectista, depurando las formas hasta una rigurosidad casi árida. Filma con estilo aséptico unos espacios asépticos.
Si algunos volvemos a 'Benjamin Franklin' semana a semana, no será por esos guiones razonablemente sofisticados ni la loable artesanía de Van Patten. Será por disfrutar de un Douglas que disfruta claramente trabajando.
Lamentablemente, 'The Crown' no tiene comparación. La excepcional Michelle Pfeiffer, en su papel de Betty Ford, es lo único que evita que este drama histórico caiga en un completo desastre.
Una fascinante aproximación al clásico cuento de hadas. Perkins se supera a sí mismo como ilustrador de pesadillas en esta serie de tableaux vivants de sombras profundas y rojos oscuros.
La película no logra funcionar en ninguna de sus posibilidades, y esa única noche se vuelve interminable. A pesar de un inicio que parecía prometedor, Sie no utiliza el ingenio visual que había demostrado en sus videos para OK Go.
Esta película de superación se siente auténtica, ofreciendo una experiencia que evita la manipulación fácil que suelen emplear otras. Durante toda la proyección, la sensación de verdad prevalece, haciendo que la audiencia se sumerja en la historia de una manera genuina.
Solo los más obsesivos fans del autor de 'Harvest Moon' podrán soportar los prolongados 73 minutos de 'Paradox' sin sentirse incómodos. El escaso argumento que se presenta resulta ser apenas comprensible.
[Crítica 2ª temporada]: Se acaba cada media hora con satisfacción total, pero sin empacho de ninguna clase. 'The Bear' es una serie excelente sobre la persecución de la excelencia.
Disfrutable cruce de acción gore con los clásicos amores y dramas estudiantiles bastante efectiva como tragicomedia romántica, pero sorprende y brilla realmente en sus despliegues de acción zombi.
Intento fallido de comedia familiar que visionar ritualmente en cada noche de los difuntos. Sin grandes gags y con tramas románticas rudimentarias, sorprendentemente funciona mejor en su faceta más terrorífica.